
DPA Roma. Un doblete de Pato fue clave para que el Milan goleara hoy por 4-0 al Lecce en un convincente debut en la Serie A del futbol italiano, que en contraposición la renovada Juventus arrancó con un paso en falso, una derrota por 1-0 ante el modesto Bari.
El brasileño Pato demostró haber dejado atrás las lesiones que lo marginaron del equipo “rossonero” gran parte de la temporada pasada y sentenció el pleito en el Giuseppe Meazza ya en el primer tiempo, con el aporte goleador también de su compatriota Thiago Silva.
Pato vulneró la valla visitante a los 17 minutos, con un derechazo desde dentro del área, tras una habilitación de Massimo Ambrosini. Poco después el defensor Thiago Silva mandó a la red un balón en medio de un barullo delante del arco del Lecce. Y el 3-0 fue obra de Pato a los 28, luego de ser asistido por otro brasileño, Ronaldinho.
Poco antes del pitazo final, en el segundo tiempo, el veterano sustituto Filippo Inzaghi metió el cuarto gol, con una pelota que se desvió en un rival.
La fiesta del Milan fue completa, ya que la nueva “joya” del club, Zlatan Ibrahimovic, observó el cotejo desde el palco, acompañado del propietario del club –y primer ministro italiano– Silvio Berlusconi y del vicepresidente de la institución, Adriano Galliani, un día después de que se concretara su fichaje procedente del Barcelona
Durante la pausa, el delantero sueco –ex futbolista de la Juventus y del Inter de Milán– ingresó al campo de juego, ante la ovación de los fans.
El inicio de la Serie A no fue placentero para la Juventus, que vio cómo el Bari lo dejó sin nada. La victoria local llegó gracias a su inspirado mediocampista Massimo Donati, con un espectacular disparo en el primer tiempo.
La “Vecchia Signora”, que el jueves selló su pasaporte a la fase de grupos de la Liga Europa, presentó hoy a seis de sus nuevos fichajes, incluido el delantero Fabio Quagliarella, procedente del Napoli para sustituir al lesionado Amauri.
El nuevo entrenador Luigi Delneri alineó también al volante serbio Milos Krasic, adquirido al CSKA Moscú, pero luego lo reemplazó por otro recién llegado, el uruguayo Jorge Martínez, en busca de una mayor agresividad en pos del empate, que finalmente no se produjo.