BARCELONA, España (AFP) - El argentino Leo Messi, ausente tres meses de los terrenos de juego, ofreció el sábado frente al Real Madrid un gran partido, un mes exacto después de su vuelta, en el que la "pulga" mostró su calidad y todo lo que puede aportar a un Barça, líder liguero.
"Messi nos ha salvado", explicaba sin tapujos el entrenador del Barça, Frank Rijkaard, tras el clásico frente a los merengues.
"Marcó un gol esencial para nosotros. Es un partido muy especial para él (para Messi) y me alegro por él", añadió tras el empate 3-3 arrancado al Real Madrid en el último minuto del clásico más disputado y dinámico de los últimos años.
"Ha sido un partido especial", afirmaba, por su parte, Leo Messi, quien aún no ha cumplido 20 años y que confirmó su increíble potencial pese a una segunda temporada consecutiva empañada por las lesiones.
"Tuve muchos ocasiones, muchos pases y al final salió", añadió el internacional argentino, con una voz apenas audible y el semblante tímido, que pierde a la hora de enfrentarse al portero contrario.
El joven delantero dedicó sus tantos a un tío en Argentina, levantándose la camiseta azulgrana y mostrando una interior en la que se podía leer "Fuerza tío".
"Es un tío que tengo en Argentina que está pasando un mal momento", afirmó tras el partido el joven delantero explicando que su familiar acababa de perder a su padre.
"Ha sido el gran partido de Messi, es un grandísimo jugador", reconoció caballeroso tras el encuentro el capitán del Real Madrid, Raúl González, muy discreto el sábado, al contrario de su gran actuación en octubre en la primera parte del "clásico", en la que los blancos ganaron por 2-0 en el Santiago Bernabéu.
Messi, que ya entró en la historia del Barça como el más joven goleador del club azulgrana tras marcar con 17 años, 10 meses y 7 días, siguió construyendo su leyenda con este clásico, al ser el primer jugador en lograr un triplete en un Real Madrid-Barcelona desde que lo lograra el brasileño Romario en la temporada 1993-94.
El Barça, entonces entrenado por Johan Cruyff, había goleado a los blancos por 5-0 en el Camp Nou.
Messi, que se había perdido el final de la temporada pasada por una lesión en el muslo derecho, estuvo tres meses alejado de los terrenos de juego por una fractura del pie izquierdo en noviembre hasta volver a ser convocado por Rijkaard el 10 de febrero.
Al igual que hizo en su debut (en octubre de 2004), el técnico holandés ha medido perfectamente los tiempos de juego de su joven delantero.
Resultado: Messi no ha forzado su vuelta y al recuperar su forma física, ha podido mostrar todo su potencial en un momento decisivo para el Barça, frente a un adversario por el título y unos días después de caer eliminados en la Liga de Campeones.
El Barça necesita ahora que sus tres "cracks" de ataque, Messi, Samuel Eto'o y Ronaldinho, se coordinen para mostrar la misma efectividad.
© 2007 AFP