Alajuela. "Cuando la gente grita mi nombre, me aplaude, y hasta perdona mis errores, le doy gracias a Dios de estar en la Liga, pero también me pongo a pensar sobre la responsabilidad que tengo en la cancha".
Dejando de lado el repertorio de gambetas, taquitos y cuanta jugada inventa para hincar a sus rivales, Pablo Alejandro Izaguirre, argentino que juega para Liga Deportiva Alajuelense, expresó ayer que su futbol está hecho para darle alegría a la gente, pero que esa alegría no sería igual si no hay buenos resultados.
Sentado junto a su pequeño Ezequiel año y cuatro meses, en una de las bancas del parque del barrio La Trinidad de Alajuela, donde vive, Izaguirre, de 30 años, dejó entrever que el lente de ídolo con el que lo mira la gente no va con él "ya que el 50 por ciento de lo que hago, es gracias a mis compañeros".
Mientras sostenía a su primogénito, el volante manudo inició la charla.
Pablo, ¿por qué un futbolista de su nivel no está en un futbol más desarrollado?
La verdad aquí en Costa Rica el nivel es bueno, ya que tanto los jugadores de acá como los que juegan en el exterior, tienen grandes condiciones. Me siento bien aquí, aunque como todo jugador, me gustaría probar en otros medios.
Guilherme Farinha, (técnico de la Liga), ha dicho que usted no es titular porque no marca o defiende con la misma intensidad con la que ataca. ¿Qué opina al respecto?
Son estilos de juego. Confieso que soy un jugador más ofensivo que defensivo, pero hago mi mejor esfuerzo, ya que el futbol actual exige ambas cosas. Para mí, un jugador completo es Wílmer López, ya que sabe defender y tiene el panorama claro a la hora del ataque.
¿Le gusta ser suplente?
El anhelo de todo futbolista es meterse entre los 11. Quiero dejar claro que si juego 90 minutos o 25, igual voy a tratar de cumplir por el bien del equipo.
¿Qué siente un jugador que hace las cosas bien, pero que no es titular?
Si ingresara aunque fuera unos minutos y no aportara nada para ayudar a mis compañeros, me desilusionaría, pero gracias a Dios las cosas me han salido bien, y debo seguir luchando.
¿Su misión es la de crear futbol?
Creo que mi función en el terreno es la de ser ofensivo y apoyar a los delanteros. Si intentara cambiar mi estilo de juego, la gente lo notaría y yo sería el más perjudicado. Sé que la afición se alegra con mi tipo de futbol, pero si los resultados no son buenos, la alegría no será la misma.
¿De dónde nace su futbol?
Es innato, nadie me lo enseñó. Por dicha tengo la libertad de darle rienda suelta a mis ideas, aunque a veces no sean las mejores.
El mismo de siempre
¿Qué siente cuando lo pide la gente?
Cuando la gente grita mi nombre, me aplaude, y hasta perdona mis errores, le doy gracias a Dios de estar en la Liga, pero también me pongo a pensar sobre la responsabilidad que tengo en la cancha.
La afición manuda lo considera un ídolo. ¿Piensa usted igual?
No, no soy un ídolo, simplemente soy otro jugador que trata de hacer lo mejor por el futuro de la Liga. Aquí me han tratado muy bien y quiero devolver todo eso en la cancha. Soy el mismo de siempre.
Entonces, ¿qué es un ídolo?
Si quitamos la vida personal de (Diego Armando) Maradona, él es un ejemplo de ídolo, ya que dentro de la cancha lo dio todo por su país, e hizo que nuestro futbol fuera reconocido en todo el mundo.
Al igual que Maradona, ¿es hincha de Boca?
Claro, a muerte.
¿De dónde salió Pablo Izaguirre?
Hasta los 20 años (1990) jugué en las ligas menores del Independiente (Argentina). Luego pasé al Cerró Corá (Paraguay), donde estuve año y medio. De ahí me transfirieron al Blooming (Bolivia), regresé al Corá, esta vez con Farihna, pasé al San Martín de Tucumán (actualmente en la Primera C de Argentina), luego al Unión de Santa Fe (primera A de Argentina) y hace un año y cuatro meses estoy en la Liga, a pedido de Farinha.
¿Cuál es su objetivo en la Liga y en Costa Rica?
Quiero salir campeón. Sé que las cosas para el Clausura serán difíciles porque hay rivales de mucho cuidado, pero contamos con un grupo de 27 jugadores que van defender la camiseta y los puntos a muerte.
¿Qué jugador de Costa Rica admira?
En mi equipo siento que Wílmer (López), Luis Diego Arnáez y Pablo Chinchilla son futbolistas de muchas condiciones, aunque hay muchos más.
Izaguirre combinó la charla con una sonrisa espontánea, como su gambeta.
Confesó que le impresionó la pasión futbolera que existe en Costa Rica, y adelantó que por su calidad, la Selección nacional debe vencer el próximo 6 de enero a Guatemala, en Miami.