
Limón. "Si siente que actuó bien, se puede ir tranquilo; pero usted, en su conciencia, sabe que, una vez más, nos perjudicó."
Ese fue el monólogo que se produjo, desde el centro del terreno hasta el vestuario, cuando Rónald Mora, técnico de ASODELI, fue en busca del trío arbitral tras el pitazo largo y repitió incansablemente esas palabras, ante el andar imperturbable del juez Wílliam Mattus y de sus auxiliares, Efraín Rodríguez y Rónald Aragón.
Conforme se acercaban al vestuario, los gestos de Mora cobraban mayor vigor, ante la emoción que invadía al técnico, quien se sintió perjudicado por la actuación de Mattus, al que acusa de persecución en contra de la entidad del Caribe.
Una vez que Mattus y sus compañeros ingresaron al camerino, Mora expresó vehementemente lo mismo al señor Freddy Naranjo, miembro de la Comisión de Arbitraje.
"Yo hubiese podido ganar el juego. Estoy casi seguro de que, con 11 hombres, hubiéramos ganado. Pero ya ve, me expulsan a Elny Sequeira por una falta intrascendente, y a los pocos minutos, anotó Saprissa.
"Díganme ustedes -inquirió a varios periodistas-, ¿fue justa la expulsión de Sequeira?"
Por respuesta, los miembros de la prensa nos limitamos a esperar a que el entrenador se tranquilizara, a fin de consultarle sobre otros detalles del juego.
Sin embargo, Mora, amable pero enfático, concentró cualquier explicación sobre el partido en torno a la expulsión de Sequeira, en el minuto 63, lo que, sin duda, afectó el rendimiento posterior de los locales y propició también, de algún modo, la ventaja morada en el marcador, dado que a partir de dicho incidente, Saprissa reorientó su futbol conservador, que procuraba no perder, con propósitos más definidos de cara a una posible victoria.
"Antes de la expulsión de Sequeira, habíamos visto al líder del campeonato, único invicto y equipo goleador, defendiéndose simplemente con la única aspiración de no perder. Y nosotros éramos los que dominábamos el partido; pero ocurrió esta barbaridad (la expulsión de Sequeira) y, claro, los derrotados fuimos nosotros", enfatizó el joven técnico.
Al consultar su criterio en relación con las oportunidades de gol que perdieron algunos de sus hombres, por causa de la precipitación, Rónald Mora volvió sobre el mismo tema, en torno a que el único factor que provocó la derrota de su cuadro fue la actuación de Mattus.
"La segunda expulsión, la de Davis (al 89', por agredir a Steven Bryce), sí estuvo correcta, pero a la que yo hago referencia es a la del minuto 63, la de Sequeira, que fue la que definió el partido en favor de Saprissa", reiteró.
"Esto me perjudica seriamente. ¿Sabe por qué? Muy sencillo -se respondió a sí mismo- porque yo soy un entrenador, y los entrenadores dependemos de los resultados.
"Yo vivo de esto. El futbol es mi trabajo. Por eso estoy indignado, porque siento que me cortaron las alas."