
Francisco Ávila
El exjugador de River Plate igualó el marcador en una gran jugada tres minutos después de ingresar y después tuvo fortuna en el 2-1, ya que remató cruzado y Samuel Eto'o se adelantó a la pareja de centrales del Chelsea.
Esta victoria sabe a gloria para los catalanes, quienes estuvieron a un gran nivel en la inicial, pero encajaron un gol de mala suerte: Belletti marcó en propia puerta.
Después todo se equilibró por la torpeza de Didier Drogba, quien fue expulsado en el minuto 55. Entonces el Chelsea desapareció del todo.
A pesar de la brillantez, el dominio y la creatividad del Barcelona, a los locales les costaba llegar ante la meta de Cech.
Un regalo. El gol inglés fue un inesperado regalo: en su primera aproximación a la portería contraria (33') marcó un tanto sin rematar ni una sola vez a puerta.
El Barça acusó el golpe y Drogba (35') tuvo el 0-2 en sus botas.
Con 45 minutos por delante, los londinenses se encontraron en el mejor de los escenarios posibles, pero Drogba le estropeó la fiesta con su absurda acción contra el portero Víctor Valdés. A partir de entonces el juego fue un monólogo del Barcelona.
Entró Iniesta por Albertini y después Maxi López por Giuly. En ese cambio estuvo la suerte del partido: Rijkaard acertó y su equipo se vino arriba.
Maxi tardó tres minutos en darle la razón a Rijkaard. El argentino controló un balón de espaldas a la portería, fintó y remató magníficamente para empatar el partido en el minuto 67.
También fue determinante en el 2-1. El argentino remató aparentemente sin peligro en el 74' y Eto'o apareció para sorprender -con viveza y velocidad- a la pareja de centrales del Chelsea.
Con armas diferentes, el Barcelona se sobrepuso y animado por los dos goles logrados en apenas siete minutos buscó ampliar la diferencia.
En un alarde de juego ofensivo y ante la tibieza del Chelsea, que se parapetó cerca de Cech, el Barcelona vio cómo Terry sacó bajo los palos un remate de Deco (79') y cómo el meta de los londinenses estuvo muy seguro a remates de Maxi (83') y Xavi (85').
Al final, el mejor del Chelsea fue su portero Cech y Mourinho, el altivo técnico del Chelsea, tuvo que agotar los tres cambios para que el reloj no corriera. Ahora todo se decidirá en Stamford Bridge, pero lo importante es el rearme moral logrado por el Barcelona.