Cuando el próximo sábado Wílliam Mattus Vega emprenda el largo viaje a Irán, para dirigir el decisivo duelo eliminatorio entre el cuadro local y la República de Irlanda, su pensamiento se fijará en cumplir un papel destacado que lo enrumbe al Mundial 2002.
Sabe que la competencia "es seria y complicada" para ganarse un cupo en la lista final de jueces para la edición mundialista en Japón y Corea del Sur, pero quiere sumar réditos junto a los colegas ticos, que lo acompañarán en la aventura en Oriente Medio.
Mattus, de 37 años y con diez en el arbitraje local e internacional, comentó que "sus rivales" en el área son muy calificados, pero agregó que se ha preparado mentalmente, ante su posible elección o si es descartado por la FIFA.
"Hay varios candidatos como Felipe Ramos (México), Peter Prendergast (Jamaica), Carlos Batres (Guatemala), Brian Hall (EE. UU.) y los 20 centrales y asistentes del país. Hay que estar listo para ir y para no ir", dijo ayer este estadígrafo de registros médicos en el hospital México.
La designación le llegó a finales de la semana pasada. Mattus será acompañado por los líneas Erick Mora y Efraín Rodríguez, y por el cuarto juez Ólger Mejías.
Este duelo es el segundo del repechaje de Europa y Asia, entre la República de Irlanda segundo del grupo 2 e Irán ganador de la serie asiática en la que ganó 1-0 y 3-0 a Emiratos Árabes Unidos.
El duelo de ida será en terreno irlandés, en la capital Dublín, el próximo sábado, a cargo del juez brasileño Antonio Pereira, el mismo que dirigió aquí el duelo Costa Rica-México, el 7 de octubre.
Y el de vuelta es el jueves 15 de noviembre en Teherán, capital iraní, a las 7:30 p. m. (11:30 a. m., hora tica). Wílliam no dudó en que será "tenso".
"Esto reviste gran importancia para los equipos y para nosotros porque se juega la clasificación al Mundial", expuso Mattus, quien en su anterior partido condujo el amistoso entre México y Brasil (3-3), el 7 de marzo pasado en Guadalajara.
Irán es administrado por un régimen musulmán chiíta, el cual procura regresar al país a una senda más liberal. Durante ocho años Irán mantuvo un cruento conflicto bélico con Irak, que dejó casi un millón de muertos.
En Uzbeskistán
Mattus, Mora y Rodríguez vienen de auxiliar a Rodrigo Badilla, quien en octubre impartió justicia en otra eliminatoria en Asia, entre Uzbeskistán y China (1-0).
"Uzbeskistán posee una cultura bonita, con rasgos europeos. Bora Milutinovic nos dio recuerdos chinos y bromeó mucho antes y durante el juego", rememoró.
Casado con Ana Isabel Vargas y padre de dos hijos, Sofía y Wílliam, Mattus no olvida su debut internacional en 1997, a nivel de clubes (Municipal-Águila) y selecciones (Costa Rica-Eslovaquia).
Pero aseguró que pitar en el Mundial Sub-20 de Nigeria 99, el Mundial de Clubes de Brasil 2000 y el Preolímpico en Hershey (EE. UU.) aceleró su madurez arbitral.
"Aprendí a manejar y a ubicarme mejor en los partidos. Me siento mucho mejor cuando dirijo en el exterior. Los jugadores son más profesionales. Y uno lo asume igual".