Por Luis Miguel Pascual
Atenas, 20 ago (EFE).- El chileno Nicolás Massú se aseguró una medalla individual en los Juegos Olímpicos de Atenas y luchará para que sea de oro contra el estadounidense Mardy Fish, que relegó a Fernando González a la lucha por el bronce.
Massú, décimo favorito, se ha revelado como el tenista más en forma del torneo y nadie se ha resistido a su tenis ofensivo, ni siquiera el estadounidense Taylor Dent, un sacador nato, incómodo para su rival, pero que terminó sucumbiendo al juego agresivo del chileno, 7-6 (5) y 6-1.
A Massú le hizo falta todo un set para buscarle las vueltas al jugador estadounidense, pero cuando lo hizo metió la directa para no gastar demasiadas energías, que le van a hacer falta para jugar las dos finales que le esperan.
Porque el chileno jugará también la final de dobles, junto con su compatriota González y frente al tándem alemán Nicolas Kiefer y Rainer Schuettler.
La de dobles será una final entre cuatro jugadores acostumbrados al individual y poco habituados a partidos por parejas.
Para Massú será un preámbulo de la gran final, la que le puede abrir las puertas de la gloria olímpica en forma de medalla de oro, que sería la primera de ese metal del deporte chileno.
González, por su parte, luchará por el oro en dobles pero tendrá que conformarse con pelear el bronce en individuales, tras su derrota en semifinales frente al estadounidense Fish.
El chileno se descentró a partir de una torcedura de tobillo que precisó de asistencia médica y que inició una dinámica negativa en González, quien había ganado la primera manga.
Su derrota le relega a la lucha por el bronce, el mismo panorama al que se enfrenta el doble argentino formado por Paola Suárez y Patricia Tarabini, que cayó en semifinales contra el doble chino Ting Li y Tian-Tian Sun (6-2, 2-6, 9-7).
Mientras las chinas se jugarán el oro con las españolas Conchita Martínez y Virginia Ruano, las argentinas lucharán por el bronce frente a las japonesas Shinobu Asagoe y Ai Sugiyama.
Las argentinas no pudieron ocultar su decepción, sobre todo porque los de Atenas serán los últimos Juegos para las dos, para Tarabini porque en 2008 tendrá 40 años y para Suárez porque no se ve jugando con 32.
La lógica se impuso en el individual femenino, cuya medalla de oro se jugarán las dos favoritas, la belga Justine Henin y la francesa Amelie Mauresmo.
Henin se impuso a la rusa Anastasia Myskina, tercera cabeza de serie, (7-5, 5-7, 8-6). La belga estuvo contra las cuerdas y remontó un 5-1 en contra en el tercer set, lo que provocó las lágrimas de la rusa.
La número uno del mundo no había competido desde hace tres meses, cuando fue prematuramente derrotada en segunda ronda de Roland Garros, donde era la defensora del título.
Mauresmo fue más expeditiva para doblegar a la australiana Alicia Molik, 6-7 (8), 6-3, la única de las cuatro semifinalistas que no era cabeza de serie.
Hasta seis bolas de partido desperdició la gala antes de cerrar el partido a la séptima con un punto directo de saque.
La jornada sirvió también para entregar la primera medalla del tenis, el bronce del doble masculino, que se colgaron del cuello los croatas Mario Ancic e Ivan Ljubicic tras derrotar en un auténtico maratón de casi cuatro horas a los indios Mahesh Bhupathi y Leander Paes, 7-6 (5), 4-6, 16-14.
Paes no pudo cumplir su sueño de ganar una medalla olímpica en sus cuartos juegos.
El tenista indio era uno de los cuatro jugadores que en Atenas cumplía cuatro Juegos, junto con la española Arantxa Sánchez Vicario, el australiano Todd Woodbridge y el rumano Andrei Pavel. EFE
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