Por Carlos Rojas
San Diego (EFE), 24 ene (EFE).- La gran fiesta deportiva que se vive en San Diego con los jugadores de los Bucaneros de Tampa Bay y los Raiders de Oakland tendrá como protagonista especial para los hispanos, la presencia del pateador argentino Martín Gramática, que puede decidir el título de la 37 edición del Super Bowl.
Gramática, de 27 años, se ha convertido en una de las claves que tuvieron los Bucaneros para conseguir por primera vez en su historia el pase al Super Bowl y cambiar la imagen de equipo perdedor con el de máximo aspirante al título de campeón.
El pateador argentino, que se formó en la universidad de Kansas State, lleva cuatro años como profesional en la NFL, y esta temporada ha sido toda una garantía para los Bucaneros al conseguir 32 goles de campo de 39 patadas, incluidas 5 de 6 desde más de 50 yardas de distancia, para darle al equipo 128 puntos.
Gramática estuvo igual de seguro y contundente como el resto del ataque de los Bucaneros cuando tuvo de 1-2 en el partido de división contra los 49ers de San Francisco y 2-2 contra las Aguilas de Filadelfia para el título de la Conferencia Nacional (NFC).
"Todo lo que he conseguido en la temporada regular y los dos partidos de la fase final ha sido muy importante, pero ahora lo que cuenta es que ganemos el Super Bowl y para eso estoy mentalizado", declaró Gramática. "El gran sueño de cualquier profesional es ganar el anillo de campeón y además nos costó mucho llegar hasta aquí".
El famoso entrenador de los Bucaneros, John Gruden, es uno de los que más confían en el trabajo de Gramática y lo mismo hacen sus compañeros, que tienen la seguridad de que el pateador argentino es una garantía cuando conecta su pie al balón par ejecutar la patada.
"Todo sabemos lo importante que es el fútbol americano el papel de los equipos especiales y los pateadores, para bien o para mal, somos los que tenemos la posibilidad de decidir un marcador final", comentó Gramática. "Espero, que si eso ocurre el próximo domingo, sea para darle el título a mi equipo".
Gramática dijo que su llegada a San Diego no le ha cambiado para nada el ritmo de trabajo normal que tienen cada semana antes de un partido, aunque como es lógico reconoce que todo el ambiente que se vive fuera del equipo es muy distinto.
Inclusive en el aspecto personal, Gramática estará acompañado por toda la familia que ha llegado desde Buenos Aires para verlo jugar y darle todo el apoyo.
"Me han costado 400 dólares cada entrada, pero me siento muy feliz de poner tener a mi lado a mi gente y sentir su apoyo y cariño, que es lo más grande", señaló Gramática.
El pateador argentino no tiene ninguna duda de su equipo ha llegado a San Diego con el único objetivo de llevarse el título de campeones, aunque reconoció que los Raiders son los peores rivales que les podían tocar.
"Llegaron al Super Bowl igual que nosotros y por lo tanto deben tener todo el potencial para luchar por el título", valoró Gramática, que en absoluto le molestó que en las apuestas los Raiders sean los favoritos.
Gramática recordó, que lo mismo sucedió cuando viajaron al Veterans Stadium de Filadelfia, y en el campo demostraron ser mejores que las Aguilas.
"La clave como sucedió en Filadelfia estará en que salgamos al campo con tranquilidad, hagamos nuestro juego para conseguir ser los primeros que anotemos y mantener siempre el convencimiento que vamos a ganar y a llevarnos el trofeo Lombardi", explicó Gramática. "A San Diego hemos venido no a participar en un show sino a ser campeones".
El pateador bonaerense asegura sentirse muy orgulloso de ser el primer argentino que está en un Super Bowl y por eso quiere conseguir lo que sería el triunfo más importante de su carrera profesional.
"Mi país es algo muy especial y espero no defraudar a nadie porque se todo el cariño que me tiene la gente argentina y el resto de la comunidad hispana en Estados Unidos", agregó Gramática.EFE
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