
El argentino Diego Maradona, uno de los más grandes futbolistas de todos los tiempos, quedó anoche al borde de la muerte a los 43 años, conectado a un respirador artificial en terapia intensiva y pronóstico reservado, tras sufrir una crisis cardíaca, según el comunicado médico oficial.
El primer reporte sobre la salud del ídolo que fue capitán de la selección, señaló que “el paciente fue internado en la unidad de cuidados críticos de la clínica Suizo-Argentina en Buenos Aires, por haber presentado una crisis hipertensiva, con un cuadro basal de cardiopatía dilatada”.
Alfredo Cahe, médico personal del exjugador, dijo en rueda de prensa que “los partes médicos los dará el sanatorio” e invitó a “esperar 24 ó 48 horas”, que serán decisivas “para conocer la evolución” del paciente.
La preocupación por el destino de Maradona quedó reflejada en la presencia en el sanatorio de su padre, Diego, su exmujer, Claudia Villafañe, y sus hijas adolescentes, Dalma y Gianina.
El exjugador del Nápoles de Italia y el Barcelona de España sufre “una hipertensión arterial y recibe medicación de apoyo hemodinámico y al presentar insuficiencia ventilatoria y fue motivo de entubación, por lo cual está sedado en forma permanente”.
“La respuesta inicial hemodinámica es moderadamente favorable y los parámetros están estabilizados. El pronóstico del cuadro es reservado y se emitirá un nuevo parte el día de mañana (hoy) al mediodía, salvo situación que amerite informar antes”, dijo el comunicado médico.
Maradona habría sufrido una sobredosis de estupefacientes, dijo el canal de noticias por cable Todo Noticias (TN).
Cahe se rehusó enérgicamente a comentar la versión de la sobredosis y dijo que “la base concreta es el parte oficial de la dirección del sanatorio, nada más”.
Maradona realizó en Cuba una rehabilitación para combatir su adicción a los estimulantes, con una salud quebrantada desde enero del 2000, cuando sufrió su primera crisis cardíaca en el balneario uruguayo de Punta del Este.
“Su estado es crítico para las próximas ocho horas y el temor es que su corazón no pueda resistirlo”, dijo TN, citando fuentes del “círculo íntimo” del exjugador.
Diego presenció ayer el triunfo 2-0 de Boca Juniors, el club de sus amores, ante Nueva Chicago por el torneo Clausura. Sin embargo, se retiró del palco que tiene rentado de por vida en el segundo tiempo, sin que se le observaran circunstancias problemáticas.
Cuando regresó a Argentina, el 22 de marzo pasado, se le vio excedido de peso, pero no se informó si sufría algún tipo de dolencia.
La última vez que se le vio en público fue en el retorno a la televisión local la semana pasada de la popular animadora Susana Giménez, aunque se le volvió a ver obeso y transpirando sin cesar.
Pese a las dificultades notorias para movilizarse, Maradona jugó el 23 de marzo último un amistoso con colaboradores técnicos de Estudiantes de la Plata, donde pudo anotar un gol de tiro de penal.