Desde que se incorporó al circuito profesional estadounidense, el piloto Ernesto Lobito Fonseca encontró un nuevo amor: la computadora.
Ella y la motocicleta son las pasiones del joven tico de 17 años, que el próximo sábado se podría coronar campeón del supercross de la región este de Estados Unidos, cuando compita en Nueva Orleans a partir de las 7 p. m. (5 p. m. hora tica).
No extraña, entonces, encontrarlo frente al monitor del aparato, prendido a la red mundial de información Internet, en ese ejercicio que el esnobismo informático bautizó con el nombre de "navegar".
Así estaba cuando La Nación lo contactó telefónicamente ayer, de cara a la crucial competencia venidera.
Cuatro victorias en igual número de carreras y un segundo lugar en la última, disputada el sábado anterior en Michigan, sitúan al costarricense como líder de la clasificación general con 122 puntos.
Piloto del equipo de 125 centímetros cúbicos de la escudería Yamaha Of Troy, Lobito está a un paso de escribir una página dorada: Primer novato que se coronaría monarca y único latino en ostentar esa condición.
Pero todavía falta y él lo sabe bien.
¿Qué le resulta más difícil ahora: manejar la motocicleta o dominar la ansiedad de estar tan cerca del título?
Véalo de esta forma. Nunca me he creído el mejor de Estados Unidos, de ahí que manejo como una opción más la posibilidad de ser campeón. Al volante de la motocicleta siento mucha confianza, pero, acerca de lo que me deparará el futuro, prefiero no hablar.
Pero, ¿habrá algún momento del día en que lo desvele la idea del título?
Le mentiría si le digo que no, solo que busco la forma de distraerme y hacer cosas que me mantengan distante de sentirme ganador. Tengo muchas ilusiones sobre lo que está por venir, pero prefiero esperar a que llegue el momento.
Hablemos sobre un supuesto.
Bueno, está bien.
¿Qué siente al ser el primer latinoamericano en ganar cuatro carreras consecutivas en Estados Unidos y encontrarse a las puertas de obtener el título cuando apenas es un novato?
No puedo pedirle más a Dios y a la vida. Sin embargo, aún no he ganado nada, así que esa pregunta prefiero contestara hasta que pasen las cosas.
¿Será el próximo sábado en Nueva Orleans?
Según mis cálculos, con un sexto lugar ya soy campeón, pero voy a entrar a ganar. En la última carrera (10 abril) en Michigan, pude ganar, pero una caída me relegó al segundo lugar.
¿Se arriesgará a sabiendas de que puede jugar con las posiciones?
Eso dependerá de cómo se desarrolle la competencia. El sábado salí de primero y Nicholas Wey me golpeó y caí al duodécimo lugar. Empecé de nuevo y recuperé posiciones. Creo que aprendí una enorme lección y ahora tengo mayores ventajas que desventajas.
¿Qué aprendió?
Que no debo salir tan confiado aunque vaya primero, porque fue por un error mío, al dejar un espacio abierto, que Nick (Wey) pudo meterse y botarme.
Luego de cuatro victorias, ¿ qué sabor le dejó la última carrera, cuando se situó de segundo?
Le confieso que estaba un poco molesto por la caída, pero ya después de la carrera, más frío, recordé que el motocross es así, y que hay ocasiones en las que me he aprovechado de ello. Es el destino del corredor.
Lo que viene
¿Sabe algo sobre la pista del Louissiana Superdome (Nueva Orleans)?
Absolutamente nada. Para cada carrera cambian el circuito de carrera y ni siquiera sé el tipo de suelo que habrá.
¿Qué le dice Kenny Germaine (mecánico) sobre lo que viene?
él prefiere no hablar de eso, porque si se pone nervioso teme transmitirme ese sentimiento. Ambos estamos claros de que podemos hacerlo y vamos a trabajar durante lo que queda de la semana.
¿Alterará su rutina de entrenamieno?
No, seguiré la misma, con una sesión diaria sobre la motocicleta y otra en el gimnasio. De vez en cuando andaré en bicicleta, pues es muy bueno para la resistencia.
¿Está golpeado?
Para nada. Estoy muy bien, física y mentalmente.
¿Y la moto?
El lunes le hicimos algunas modificaciones, pero es para cuando empiece el campeonato de motocross, después del supercross. Gracias a Dios me ha funcionado muy bien y se lo debo a la dedicación de Kenny.
¿Cuándo viaja a Nueva Orleans?
El jueves (hoy), porque el viernes (mañana) hay sesión de entrenamientos. Como le repito, con un sexto lugar me basta para ser campeón, pero yo quiero ganar. Voy por el título.
Para terminar, ¿cuánto ganará si es campeón?
Se ríe y contesta: "¿Para qué quiere hablar de eso?"