A Eduardo Toba Muiño se le ilumina la cara de alegría cuando se le menciona la palabra "Costa Rica". Aquí cosechó amigos, brindó enseñanzas y hasta aprendió a bailar salsa, en los albores de los años 60. Casi cuatro décadas después, su legado sigue vigente en el corazón de los costarricenses.
Al extrenador del Club Sport Herediano, por dos años, y de la Selección Nacional, por un corto, pero fructífero período, también se le recuerda con cariño y admiración en su natal provincia de Galicia, España, donde, a los 75 años, convive con la soledad y los recuerdos que aún perduran.
Costa Rica está siempre en sus remembranzas, desde que en 1959, como médico en Caracas, Venezuela, fue convencido por el empresario Lázaro Candal para que se viniera por dos años a Heredia. Una hija de sus 11 retoños nació aquí y su esposa, fallecida en 1984, nunca quiso abandonarnos.
En lo deportivo, el éxito lo acompañó. Fue Campeón Nacional y de Copa con el Herediano, en 1961. Y con la selección tricolor igual: ganó en forma invicta el X Campeonato Centroamericano y del Caribe, en San José, y logró la primera victoria de la historia sobre México, 1 a 0, en marzo de ese año, con gol de Carlos Vivó Gobán.
"¡Fue maravilloso! No solo entrené y logré títulos con Herediano y su selección nacional, sino que aprendí a bailar salsa, merengue y cumbia. Allí dejé muy buenos amigos y pasé unos años muy felices en Costa Rica", recordó Toba en una entrevista en el diario El Ideal Gallego, en 1989.
Entre homenajes
Hoy, tanto Costa Rica como Galicia, se unieron en torno a la imagen del viejo pedagogo, que combinó el deporte (atletismo y futbol) con su otra pasión, la medicina, para rendirle un homenaje en vida.
El personaje ha estado muy grave y débil de salud en los últimos meses, víctima de cáncer.
Pese a estar en esta condición, Toba sigue tan activo como siempre. Cristiano practicante, con una enorme fe en Dios, escribe libros, lee con pasión, es amante de la pintura y toma fuerzas para participar en actividades en su honor.
Hoy, viernes, recibirá un premio especial: la Orden de los Caballeros de María Pita, en el Mesón Pastoriza de Muxía, en La Coruña, donde radica.
Al acto están invitadas autoridades del futbol español y diplomáticos, como el embajador tico allá, Javier Solís, según informó el periodista José Antonio Alvarez, de radio Galega, vía telefónica desde Santiago de Compostela.
En el partido entre La Coruña y Español de Barcelona, por la cuarta fecha de la primera división ibérica, Toba hará el saque de honor, agregó Alvarez.
Pero ahí no terminó todo. El pasado 17 de setiembre, Toba participó desde su lecho de enfermo -y por hora y media- en el programa Galicia Deportiva, de radio Galega, que estuvo dedicado exclusivamente a recordar su trayectoria.
Desde Costa Rica intervinieron cinco de sus amigos. Los expupilos Hernán Alvarado, Mario Murillo, Manrique Quesada y el expresidente florense, Rolando Sáenz, conversaron con él desde la casa de Alvarado, en San Juan de Tibás, y el exgoleador Juan Ulloa desde su vivienda, en Alajuela.
También lo hicieron varias exglorias que condujo en el cuadro mayor y juvenil de su país: Amancio, Claramount, Tensi y Javier Clemente; aparte del presidente de La Coruña, Augusto César Lendoiro, y Arsenio Iglesias, extécnico coruñés y del Real Madrid.
Buen amigo de sus amigos, Eduardo Toba dejó huella en el deporte y la medicina de España. Costa Rica tampoco lo olvida, porque aquí, como maestro de la vida, también dejó un rastro entre los que lo conocieron.