
LONDRES (AFP) - La final de la Liga de Campeones entre Liverpool y AC Milán, el miércoles en Atenas (18h45 GMT), será una oposición de estilos y la revancha de la final ganada en 2005 por los ingleses en los penales, después de que los Reds fueran perdiendo al descanso por 3-0.
Los ingleses no tienen la calidad técnica milanesa y sus partidos no son lindos, pero eso lo compensan con una gran organización y un compromiso físico impresionante que pondrá a prueba a los veteranos italianos.
Carlo Ancelotti no ha escondido que hubiera preferido medirse al Manchester United en la final. Con el Liverpool, su equipo tendrá menos espacios.
Pero el AC Milán no está detrás en términos de organización con Ancelotti, que fue campeón del torneo como jugador (1989 y 1990) y entrenador (2003), y no tiene nada que envidiar a nivel de compromiso, con jugadores como Gennaro Gattuso o Massimo Ambrosini.
Un punto en común entre italianos e ingleses es la ausencia en su efectivo de un delantero de clase internacional en Liga de Campeones, ya que Ronaldo no puede jugar al estar lesionado y haber participado ya en esta competición con otro club esta temporada, el Real Madrid.
Con respecto a la final de 2005, perdida en los penales tras ir ganado por 3-0, los italianos no cuentan con Hernán Crespo ni Andrei Shevchenko. Alberto Gilardino es completo pero poco eficaz en Copa de Europa y Pippo Inzaghi es un temible rematador pero muy irregular.
El principal peligro vendrá de Kaka, detrás de Gilardino o Inzaghi, que lleva diez goles. Por los ingleses, Craig Bellamy, Peter Crouch, Dirk Kuyt son luchadores pero no delanteros de clase mundial.
Con excepción del Real Madrid, que lleva ganados nueve títulos, los finalistas de 2007 son los más laureados, con once trofeos entre los dos. El AC Milán lleva seis y el Liverpool tiene cinco (igual que el Bayern Múnich).
Liverpool y AC Milán sólo se han enfrentado una vez, y fue en la final de 2005. Los Reds se han medido a equipos italianos en tres de sus seis finales, ganando al AS Roma (1984) y AC Milán, y fueron derrotados por Juventus (1985) en el partido marcado por el drama de Heysel, que conllevó la suspensión de seis años de los clubes ingleses. En diez finales, Liverpool fue el único rival inglés del Milán.
¿La voluntad de revancha contra el Liverpool tras la final perdida en 2005 estará presente en el ánimo del equipo italiano? "El espíritu de revancha es parfecto antes de una final si los milaneses logran canalizar sus emociones para estar concentrados del inicio al final", afirmó el holandés Ruud Gullit, ex milanista.
Ambos equipos tenían como principal objetivo la Liga de Campeones tras haber renunciado al campeonato local casi desde el principio. El AC Milán empezó con ocho puntos menos en Italia debido a su implicación en el escándalo de los partidos trucados y el Liverpool tuvo un mal inicio en Inglaterra.
Los ingleses tuvieron un mejor recorrido en Liga de Campeones que los italianos, quienes perdieron tres partidos, dos de ellos en la fase de grupos, y necesitaron una prolongación para pasar el obstáculo del Celtic en octavos de final. El rival más difícl para el Liverpool, que eliminó al FC Barcelona, anterior campeón, fue el Chelsea, al que ganó en los penales.
El Estadio Olímpico de Atenas trae grandes recuerdos al AC Milán, ya que allí ganó, en 1994, una de las más bellas finales contra el Barça de Johan Cruyff (4-0). Paolo Maldini, único jugador del AC Milán actual que estuvo en aquel partido, no lo reconocerá, ya que el recinto ha sido completamente transformado para los Juegos Olímpicos de 2004.
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