Por disposición del Comité Ejecutivo de la Concacaf, los seleccionados infantil y juvenil de Costa Rica disputarán sus eliminatorias mundialistas de futbol en los primeros meses del próximo año, según confirmó anteayer su directora de eventos, Jill Fracisco.
Desde Nueva York (EE. UU.), la funcionaria informó por teléfono que también se definieron las sedes de los torneos de clasificación para el Mundial Juvenil (Sub-20), fijado para junio y julio del 2001 en Argentina, y el Mundial Infantil (Sub-17), del que Trinidad y Tobago será anfitrión en el 2001.
Las cuadrangulares eliminatorias para el campeonato Sub-20 menores de 20 años, a la que pretende acceder el grupo que prepara hoy el técnico nacional Carlos Watson, fueron otorgados a Trinidad y Tobago y Canadá, en enero y febrero del 2001, respectivamente.
Con respecto a las cuadrangulares Sub-17, cuya preparación para las promesas ticas menores de 17 recayó en el técnico Juan Diego Quesada, se celebrarán entre abril y mayo en Estados Unidos y Honduras ( véase nota adjunta ).
Esta eliminatoria infantil se iba a jugar en noviembre, pero se trasladó de cinco a seis meses porque el Mundial en Trinidad y Tobago no será en abril sino a fines del 2001, enfatizó Jill Fracisco.
Las fechas para la competición se acomodan a los países anfitriones y la conformación de los grupos se anunciará en el congreso ordinario de Concacaf por realizarse del 11 al 14 de mayo próximos en la isla Paraíso, en Bahamas, según su vocero, Rick Lawes.
Los pro y contra
Al conocer la disposición de Concacaf, el seleccionador juvenil, Carlos Watson, se mostró intrigado, porque duda de que le reconozcan al país su pase a la segunda fase del Mundial Nigeria 99 y le comuniquen a última hora que debe jugar una ronda previa en la UNCAF.
"Ya conocemos las sedes, pero cuesta mucho planear en Costa Rica y Concacaf, pues nos falta manejar la información de que podremos acceder directamente a las cuadrangulares", reconoció.
Watson recordó que hace dos años la Concacaf les adelantó de noviembre a julio la eliminatoria 1998 en Trinidad y Tobago, que los puso a correr en aquella oportunidad para poder sacar en forma invicta el pasaporte a tierra africana.
Agregó, sin embargo, que su plan de trabajo en poder de la Fedefut contempla diversas variantes, si la eliminatoria es en el clima frío de Canadá o en el calor imperante en Trinidad y Tobago.
"Preferiría Trinidad, pero habrá que prepararse para todo y aclimatarnos en zonas altas de Cartago o Heredia, si es en Canadá".
Según el estratega Sub-20, "el tipo de sede es relevante porque condiciona el estilo de juego a utilizar, la clase de entrenamiento, los fogueos a pedir y la escogencia de jugadores".
Sobre las fechas de la eliminatoria, Watson comentó: "Estamos pensando en que el torneo será en enero, pero sin dormirnos por si acuerdan adelantarlo, como acostumbra la Concacaf. Hay que tener paciencia y espero que en mayo ya todo esto quede más claro".
Juan Diego Quesada, el entrenador de la Sub-17, se mostró feliz por el cambio en el calendario de noviembre a inicios del 2001, porque contará con más tiempo para trabajar entre diciembre y febrero, cuando los futuros integrantes de su selección estén en el período de vacaciones colegiales.
"Las nuevas fechas son positivas porque nos permiten trabajar con comodidad y conseguir más fogueos, para aumentar la experiencia de los jugadores. No tengo temores", opinó Quesada.
Estados Unidos es la sede preferida por el técnico, porque dijo que las estructuras y campos de juego se adaptan al estilo deseado para la Infantil: brindar espectáculo y obtener resultados, sin necesidad de perder tiempo.
"No sé si jugaremos una ronda previa al Premundial, pero estaremos preparados. Al menos ya se fijaron las sedes y me es indiferente dónde se vaya a jugar, en Honduras o Estados Unidos, porque hay que ganar donde sea", concluyó Juan Diego Quesada.