La súbita renuncia del centrocampista Leonardo Nascimento de Araújo a la selección brasileña que se prepara para la Copa América, desató ayer un tiroteo periodístico de inquietantes rumores sobre la armonía del grupo dirigido por Wanderley Luxemburgo.
Leonardo, un talentoso y versátil jugador de 29 años, valorado como líder entre sus colegas por su exitoso paso por clubes de España, Francia, Japón e Italia, decidió antenoche desertar del equipo porque, según dijo ayer, se siente "cansado, sin motivación y lejos" de su nivel ideal.
El centrocampista del Milán, flamante campeón de la liga italiana, soportó ayer un intenso bombardeo de preguntas de periodistas que pretendían establecer si su sorprendente decisión era la respuesta a una presunta diferencia con Luxemburgo sobre criterios tácticos o a la entrega del brazalete de capitán al lateral derecho Cafú.
"Nunca me puse en una posición diferente", dijo el titular de Brasil en las Copas del Mundo de EE. UU. 94 y Francia 98, al aludir a las decisiones del mando del equipo.
En tono enérgico, Leonardo afirmó que su dimisión no fue motivada por creerse "más inteligente, más culto o mejor individuo".
Reiteró en todas sus respuestas que su elección, "tal vez no fue la mejor", la adoptó "con tristeza" y responde al deseo de "tener motivación" y cumplir sus "objetivos trazados".
El seleccionador Luxemburgo lamentó la deserción de Leonardo, a cinco días del comienzo de la edición 39 de la Copa América, en Paraguay, y garantizó con rostro adusto que el hecho no lo produjo algún choque de intereses.
El asesor de prensa de la Confederación Brasileña de Futbol (CBF), Carlos Lemos, dijo ayer a EFE que la entidad no tiene "conocimiento del motivo objetivo" del jugador.
Tras conceder la baja al jugador mundialista de 29 años, el seleccionador Wanderley Luxemburgo anunció la convocatoria del centrocampista Joubert Araújo Martins Beto, del club carioca Flamengo, quien llegó ayer a la concentración en Foz de Iguazú, ciudad sureña en la frontera con Paraguay.
Medios de comunicación de radio y televisión han atribuido la súbita decisión de Leonardo a su disconformidad con los "métodos tácticos del entrenador" e incluso con la decisión de privarle del brazalete de capitán durante el torneo, que se disputará en Paraguay del 29 de junio al 18 de agosto.
En ningún caso la CBF reconoció tener informaciones, aunque reiteró que la salida no ocasionará una crisis.