La Unión, Cartago . De extracción campesina, el futbol lo lleva en la sangre desde que jugaba sus primeras mejengas de niño en la plaza de San Ignacio de Acosta, su tierra natal.
Pero también en la adolescencia Marco Tulio Hidalgo se interesó por el progreso de su comunidad, primero como dirigente de asociaciones de desarrollo, luego como síndico y ahora como regidor propietario del partido Liberación Nacional en el gobierno local acosteño.
Emblema en el ataque del Cartaginés durante más de una década, El Diablo es actualmente el entrenador de La Unión en la Liga de Ascenso.
Al cabo de dos fechas, Hidalgo tiene a su equipo en la primera posición del subgrupo 2.B, con 4 puntos.
Pero el dirigente político y exfutbolista también se distingue por deseo de superación.
En el campo académico es un aventajado estudiante de educación física en la Universidad Florencio del Castillo en Cartago.
Vena socialdemócrata
En diálogo con La Nación , el timonel pasó revista a sus diferentes facetas y no dudó en afirmar que la combinación de figuras del alto rendimiento del Cartaginés con jóvenes locales convertirán a La Unión en "un equipo de respeto".
¿Qué lo hizo entrar a la política?
El deseo de que la gente progrese. No me considero un político tradicional que busca el beneficio personal, sino que para mí primero están los intereses de la comunidad.
¿Por qué decidió ingresar a las filas de Liberación Nacional?
Soy un socialdemócrata convencido por lo que ese es el grupo donde encuentro más afinidad con mi manera de ver el mundo y concebir el fin último de la política: el bienestar de la mayoría.
¿Cuáles han sido los proyectos más importantes que ha logrado para su cantón?
Dentro de las limitaciones económicas que tiene un municipio rural nos hemos preocupado por abrir vías de comunicación y el mantenimiento de los caminos en zonas agrícolas. Como no puedo dejar de lado el deporte, también he logrado llevar plazas de futbol a lugares que no la tenían.
Además de la política, los estudios universitarios y el futbol, ¿a qué otras tareas se dedica?
Soy agricultor porque tengo una pequeña parcela en la que me dedico a sembrar y sacarle sustento a la tierra. Esa es una de las satisfacciones más grandes que se pueden tener.
¿Aspira a un puesto más alto que el de regidor?
Por el momento no pienso más que en mi responsabilidad como técnico, estudiante y representante comunal.
Instante crucial
¿Cuál fue el momento más preciado de su carrera futbolística?
Ser campeón de la Concacaf con Cartaginés en 1995. Anoté el gol que nos dio el título frente al Atlante de México. En ese partido, que se jugó en Estados Unidos, estuvo Hugo Sánchez con los mexicanos.
¿Siempre fue extremo derecho o alguna vez ocupó otra posición?
Por mi polifuncionalidad los técnicos siempre me usaron en la defensa, el medio campo y hasta de portero porque tal vez pensaban que tenía cualidades para eso. Como guardameta le atajé un penal a Puntarenas, cuando expulsaron al arquero titular del Cartaginés.
¿Cuál sistema utiliza en La Unión y que le ha deparado tan buenos resultados?
Soy flexible, pero tal vez por mi vocación ofensiva como jugador me gustan los equipos agresivos: "No hay mejor defensa que el ataque".
¿Qué espera de su actual equipo?
Por el momento estoy muy optimista. Tengo el apoyo de la directiva y la voluntad de los jugadores que he formado en Cartaginés así como los propios de La Unión.
Lo que sí me gustaría tener es un mayor apoyo de la afición. Ese es un factor importantísimo en nuestra lucha por ser protagonistas.