San Antonio. Los actuales campeones de liga, los Ángeles Lakers, llegaron a San Antonio con la doble preocupación de haber perdido la ventaja de campo frente a los Spurs y que el pívot estrella Shaquille O'Neal sigue acumulando todo tipo de lesiones.
Mientras, en el campo de los Spurs existe una gran confianza de no sólo mantener la ventaja de campo cuando disputen mañana, viernes, en el Alamodome el tercer partido de la eliminatoria al mejor de siete, sino que además puedan contar por primera vez con el pívot titular David Robinson, muy mejorado de su lesión de espalda.
O'Neal no ha querido hablar a los periodistas de sus problemas físicos, un corte que necesitó varios puntos de sutura en el dedo índice de la mano derecha, sino que cada vez nota más los efectos negativos de haber jugado la mayoría de la temporada con dolores de la artritis que sufre en el pie derecho.
El ganador del premio de Jugador Más Valioso (MVP) de la liga en las dos últimas temporadas sólo pudo conseguir 19 puntos y siete rebotes en la derrota de los Lakers por 88-85 frente a los Spurs.
O'Neal tuvo que pasar de nuevo por la enfermería después de finalizar el segundo partido para que los doctores le aplicaran de nuevo los puntos de sutura en el dedo índice de la mano derecha porque se abrió la herida.
"Todos sabemos el gran esfuerzo y sacrificio que hace Shaq para jugar cada partido y superar no sólo las molestias físicas sino también el aspecto sicológico de no encontrarse al ciento por ciento", declaró Kobe Bryant.
El entrenador de los Lakers, Phil Jackson, mantuvo ayer, miércoles, una acalorado discusión con O'Neal para motivarlo y hacerle ver que el equipo necesita su intensidad en el campo.
"Lo que busco es estimularle, motivarlo para que entienda que en 40 minutos no pude quedarse con sólo siete rebotes, que es mejor que juegue sólo 30 pero que capture 12 ó 13 balones bajo los aros", explicó Jackson.
El máximo responsable de los Lakers admitió que no sólo el factor O'Neal tuvo que ver en la derrota sino también el gran juego de equipo que exhibieron los Spurs.
"Los reservas de los Spurs nos dominaron con 30 puntos por sólo 18 de nuestro equipo y eso es algo que nunca debe suceder en un partido que juegas en tu campo", destacó Jackson. "Tampoco estuvimos bien en los tiros de personales al hacer sólo 10 de 16, mientras que los Spurs consiguieron 15 de 22".
Los jugadores de los Lakers son conscientes de que el tercer partido es de gran importancia para el futuro de la eliminatoria porque una victoria de los Spurs no sólo los colocaría con la ventaja de 2-1 sino que además les reforzaría la confianza que pueden ganarlos y que no están ante un equipo invencible.
"No será algo fácil porque tendremos que superar el juego de los Spurs y 36.000 personas que los apoyaran, pero si hacemos bien las cosas en el campo podemos conseguir la victoria", declaró Bryant. "Debemos salir concentrados desde el primer momento y luchar al máximo".
Los Lakers llegan a San Antonio con una marca de nueve triunfos consecutivos fuera del Staples Center y 20 de 22 partidos disputados en la fase final del campeonato de la NBA desde que el sexto encuentro de las Finales del 2000.
La preocupación que afecta a los Lakers sobre las lesiones de O'Neal también se da en el campo de los Spurs con el estado físico de Robinson, aunque las últimas noticias recibidas son alentadoras en cuanto la posibilidad que pueda jugar algunos minutos en el tercer partido.
Robinson dijo que se sentía mejor de los dolores que tenía en el pie derecho que le genera la irritación de un nervio en la parte baja de la espalda, pero no quiso garantizar nada.
"Lo único que puedo decir es que me siento mucho mejor y tengo la esperanza de poder jugar mañana, pero no hay nada decidido porque no estoy al ciento por ciento", declaró Robinson. "Sólo cuando esté en el campo para hacer el calentamiento y note como respondo, entonces podré decir de estoy listo para jugar o no".
Desde el entrenador de los Spurs, Gregg Popovich, hasta la estrella del equipo, el alero Tim Duncan, el nuevo ganador del premio de MVP de la pasada temporada, sólo falta el anuncio oficial que será dado a conocer esta misma tarde, admiten que ganar en Los Ángeles les quitó a los Lakers su condición de superioridad.
"Ahora todo es muy diferente porque demostramos que somos un equipo ganador y sabemos donde queremos llegar", declaró Duncan. "La vuelta de David sería algo muy positivo para el equipo, pero para ganar necesitamos el apoyo de todos los jugadores".
Popovich se mostró confiado que Robinson volviese a jugar porque no se trataba del posible dolor que tuviese en el pie sino de que el nervio no le molestase, aunque admitió que tampoco estaban seguros de cual sería su aportación después de estar de baja dos semanas y media.
"Ante los Lakers no se puede especular hay que jugar al máximo si quieres tener opción al triunfo y esa será la filosofía con la que saldremos al campo, al margen que pueda estar con nosotros Robinson", destacó Popovich.
Edición periodística: Gerardo González y Juan Fernando Lara . Fuente: agencias.