Santo Domingo. La submarinista gala Audrey Mestre fue una apasionada del mar toda su vida.
Y fue ahí, en ese elemento, donde encontró su final.
Mestre falleció el sábado pasado, en aguas dominicanas, cuando falló en su intento de batir su propio récord de apnea (buceo libre) con una inmersión de 171 metros.
Nació en el norte de Francia el 11 de agosto de 1974, en una familia de buzos. A la edad de dos años y medio ganó su primera medalla de oro en natación en una competencia de 25 metros.
Comenzó a practicar buceo cuando tenía 13 años; pero no pudo obtener su licencia hasta los 16, debido a las leyes de buceo francesas.
En 1990 la familia se trasladó a México y allí ella comenzó sus estudios de biología marina en la Universidad de La Paz.
El amor vino del mar
Sus estudios la pusieron en contacto con su futuro esposo, el cubano Francisco Pipín Ferreras, plusmarquista mundial en buceo libre, nacido en Matanzas (Cuba) en 1962.
Con Ferreras como entrenador, Mestre se interesó más por el buceo libre y el 29 de mayo de 1997, sus conocimientos, esfuerzos y dedicación dieron resultado, cuando logró sumergirse a 80 metros en la isla Gran Caimán para anotarse el récord de francesas en buceo libre.
Al año siguiente, batió su propia marca con una inmersión a 115 metros, que realizó acompañada por Ferreras.
El 13 de mayo del 2000, en aguas de Canarias, estableció el récord mundial femenino de 125 metros, en dos minutos y tres segundos, colocándose en el quinto lugar general de buceo libre.
Su próximo logro lo obtuvo en el 2001, al descender 130 metros frente a la costa de Fort Lauderdale (Florida).
El pasado sábado la buceadora intentó superar el récord mundial, establecido por su esposo y entrenador, quien llegó a 162 metros frente a la isla mexicana de Cozumel el 18 de enero del 2000.
El sábado, Mestre descendió 171 metros, pero tuvo que ser sacada a la superficie a los 9 minutos y 44 segundos. Los esfuerzos por revivirla en el trayecto de dos millas y media en lancha rápida hasta el hotel fueron nulos.
Según Carlos Serra, de la Asociación Internacional de Buceo Libre, Mestre al parecer tuvo un accidente en el ascenso, y aunque logró el objetivo de descender, no cuenta como récord porque no regresó a la superficie sana y salva.