Guápiles (Limón). La mística con que Brujas avanza en el torneo se notó ayer cuando los jugadores de ese club detuvieron el festejo para elevar una oración en señal de agradecimiento.
Y la verdad tenían muchas razones para dar gracias, pues los escazuceños confirmaron su repunte y están metidos de lleno por uno de los dos boletos del grupo A para las semifinales.
Según el entrenador de Brujas, el uruguayo Manuel Gregorio Keosseián, aunque el equipo no tuvo un marcado dominio territorial sí logró manejar los hilos de la táctica.
“Nos paramos bien atrás y supimos contragolpear cuando el partido nos presentó las opciones indicadas. Fue un encuentro duro porque Santos también puso buen futbol”, expresó el técnico uruguayo en el Ebal Rodríguez.
Para el estratega el resultado en Guápiles les permitirá viajar más ilusionados a Pérez Zeledón, donde este sábado se enfrentarán a su rival directo en el pulso por avanzar a la siguiente ronda.
“Vamos paso a paso, creo que el partido que viene es el más importante porque ahí se pueden definir muchas cosas. Este resultado nos deja motivados”, añadió el charrúa.
El defensor Rodrigo Cordero explicó que el Brujas se alzó con los tres puntos y eso borra el hecho de que no mostraran un accionar brillante en la cancha de los guapileños.
“A veces tenemos que jugar feo para ganar. Claro que terminamos defendiendo el resultado, ya que en este momento eso es lo que nos importa”, reseñó el volante.
El Rocky Cordero vaticinó que en la siguiente jornada regresarán de la zona sur con el segundo lugar en el bolsillo.
Líder inconforme
El conductor del Santos, Juan Diego Quesada, descargó la responsabilidad del traspié en los hombros del cuarteto arbitral liderado por Mario José Araya.
“Cuando íbamos 2 a 1 abajo Jairo Arrieta golpeó a nuestro zaguero Édgar Martínez, pero esa falta nunca se castigó. Además, él estuvo fuera cinco minutos sin que lo dejaran entrar por una herida y entonces cayó un gol”, lamentó Quesada.
Según el timonel de los anfitriones, el traspié debe constituirse en un acicate para recomponer el coraje antes de que en tres días Saprissa llegue a Guápiles.