
Santo Domingo. El equipo tico de boliche, en dobles masculino, tuvo ayer al alcance de la mano lo que hubiera sido la primera medalla para nuestro país en estos Juegos.
Sin embargo, una diferencia mínima, apenas seis pines, privó a la pareja compuesta por Alejandro Reyna y Mario Valverde de llevarse el bronce.
Los ticos derribaron 4.871 bolos, seis menos que los 4.877 de Colombia. Estados Unidos se quedó con el oro (5.020) y Canadá la plata (4.891).
A falta de solo una línea para el final, Costa Rica iba tercera, un pin arriba sobre Colombia. Pero en la sexta y definitiva ronda los nacionales registraron 417, mientras los colombianos hicieron 424 y se dejaron el bronce.
“Fue muy frustrante perder así, tiramos un buen juego en la sexta línea, pero Colombia lo hizo un poco mejor y nos dejó con las manos vacías”, indicó Mario Valverde.
“En algún momento creímos que habíamos ganado el bronce, pero no contábamos con los colombianos. Fue una sorpresa desagradable ver los resultados finales”, añadió.
La plata tampoco estuvo muy lejana: quedó a 20 pines. “Aunque esto nos duele mucho, no podemos dejarnos vencer por la desmotivación, porque mañana (hoy) iniciamos en la competencia individual y tenemos que ir con todo”, añadió.
Valverde y Reyna habían terminado quintos en la primera ronda, el sábado.
El boliche es una de las grandes esperanzas de una delegación costarricense.
Mujeres sextas
En boliche femenino tampoco hubo buenas noticias. El equipo de Marie Ramírez y Ghiselle Araujo consiguió recuperar terreno luego de la desastrosa presentación del sábado, mas el esfuerzo no alcanzó para colarse entre alguno de los primeros lugares.
Las ticas registraron 4.497 pines, muy lejos de los 4.807 que le otorgaron el oro a México. La plata fue para Estados Unidos, con 4.715 pines, y el tercero para Colombia (4.702).
Ramírez, visiblemente ofuscada, prefirió no dar declaraciones. “No sé qué decir”.