Nueva York, 8 sep (EFE).- La tormenta meteorológica que afecta al área de Nueva York impidió que se disputase hoy la sesión de mañana y tarde de la décima jornada del Abierto de Estados Unidos, que centró toda su atención en la jueza portuguesa Mariana Alves, responsable de la polémica surgida con su error en el partido de cuartos de final entre Jennifer Capriati y Serena Williams.
Los organizadores del Abierto confirmaron que en la sesión de noche se jugarán los cuatro partidos importantes de la jornada, incluido el de octavos de final de individuales masculinos, que disputarán el suizo Roger Federer, número uno del mundo, y el estadounidense Andre Agassi, en la pista central Arthur Ashe.
Los partidos de cuartos de final femeninos que debían haber disputado por la mañana la estadounidense Lindsay Davenport, quinta cabeza de serie, contra la japonesa Shinobu Asagoe y el duelo de las rusas Svetlana Kuznetsova (9) contra Nadia Petrova (14) se jugarán esta noche.
El otro partido de octavos de final masculinos entre el británico Tim Henman, quinto cabeza de serie, y el eslovaco Diminik Hrbaty (22) también se disputará en la sesión nocturna.
Los partidos de juveniles fueron trasladados a una instalación bajo techo en Port Chester, Nueva York.
Pero ante la falta de competición, la gran protagonista fue Alves, que por error invalidó una pelota buena de Serena Williams en el primer juego del tercer set del partido que luego perdería por 2-6, 6-4 y 6-4 ante Capriati para quedar eliminada del Abierto.
El director del torneo, Jim Curley, explicó todo el proceso de lo que había sucedido y confirmó que Alves, a la que tenían programada para que dirigiese algún partido más en el torneo, ya no lo haría.
"Todos valoramos después que Alves dejó el campo que se había cometido un error, fuimos y le pedimos disculpas a Serena Williams porque entendíamos su frustración", declaró Curley. "El otro paso que dimos es que Alves no dirigirá más partidos este año en el Abierto".
Sin embargo, Curley rechazó por completo que le hubiesen pedido a Alves una declaración por escrito para pedirle disculpas a Serena Williams y admitir su error, como había pedido la jugadora estadounidense.
"No pienso que eso sea algo apropiado para una juez de silla, que es cierto que cometió un error, completamente involuntario, porque siempre intentó hacer lo mejor posible y ahora tenemos que seguir adelante", subrayó Curley.
Alves anuló lo que había cantado uno de los jueces de línea en el juego inicial del tercer set, cuando la pelota golpeada de revés por Williams pegó un par de centímetros por el lado de dentro de la línea del campo.
El coordinador de los jueces del torneo, Brian Earley, también admitió el error de Alves, que fue comprobado con la repetición de la jugada por la televisión, pero reiteró que nada se podía hacer y había que seguir adelante.
"Se cometió un error, Alves no tiene previsto dirigir otro partido en el Abierto de 2004, pero nuestra decisión sobre su actuación no va más allá", confirmó Early. EFE
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