El relevo en Qinghai comenzó con un recorrido en la remota ciudad de Golmud, en el centro de esta región montañosa, continuando así su periplo por provincias chinas con importantes minorías étnicas.
Esta nueva etapa de la llama olímpica, a menos de dos meses de la inauguración de los Juegos Olímpicos de Pekín (8-24 de agosto), tiene lugar un día después del paso, sin incidentes, de la antorcha por las calles de Lhasa, la capital tibetana.
La etapa tibetana, que en principio debía durar tres días y después fue reducida a uno, era considerada como una de las más sensible del periplo de la antorcha por China, tres meses después de las revueltas de marzo contra la dominación de Pekín.
También en Qinghai se registraron disturbios en marzo, debido a la importante minoría tibetana que viven en esa provincia.
Guardias de seguridad con ropa deportiva azul y blanca y gafas de sol escoltaban el domingo la antorcha olímpica en Qinghai, según la imágenes difundidas por la televisión.
Los tibetanos en el exilio aseguran que la "represión" policial de las manifestaciones de marzo, en Lhasa y las regiones vecinas, causó 203 muertos. Por su parte, el gobierno chino habla de 21 personas muertas a manos de "agitadores" y afirma haber matado a un "rebelde" tibetano.
© 2008 AFP