El futbol español necesita en cada pretemporada de alguna novela que alimente el morbo de los aficionados y mantenga el cuchicheo balompédico en boca de todos.
Alguna vez le tocó a Ronaldo ser el protagonista. El año pasado fue el portugués Figo.
Esta pretemporada, el culebrón del verano español llevó nombre francés: Zinedine Zidane, el hombre que coqueteó varias semanas con el Real Madrid hasta que logró estirar el cheque de su contrato a $67 millones.
El caso de Zi-Zou fue el aperitivo de la nueva campaña del futbol español, que arranca mañana con 20 equipos y una constelación de figuras provenientes de todo el mundo.
El Madrid parte como aspirante natural a revalidar el título, un logro que en la capital ibérica consideran indispensable para celebrar apropiadamente el centenario del club, el año próximo.
Sus grandes argumentos son, además del cerebral Zidane, el delantero español Raúl y el lusitano Figo.
Sin embargo, los partidos de preparación mostraron a un Madrid flojo, sin mucho poder ofensivo, con excepción de la final de la Súper Copa, en la que despachó al Zaragoza con tres goles de Raúl... cuando ya Zidane había sido sustituido.
Hay otro ramillete de clubes favoritos, empezando por el Barcelona, cuyo ridículo en la última campaña solo podrá ser saldado con un primer lugar esta vez.
Los Boixos Nois , aficionados radicales del cuadro azulgrana, le rezan al tridente Rivaldo-Saviola-Kluivert para enmendar los horrores de la última campaña.
Además, para apuntalar todos los sectores del equipo, los azulgrana invirtieron $73 millones en fichajes (un poco más de ¢24 mil millones).
El Valencia, ahora sin el entrenador Héctor Cúper, probablemente pierda fuelle, aunque cuenta con una sólida base que podría complicar la visita de sus rivales.
Tampoco se puede descartar al Deportivo La Coruña, campeón hace un par de temporadas, que mantiene en Molina, Fran, Djalminha y Tristán su columna vertebral.
Ausencias
Pero si bien hay incorporaciones espectaculares, la Liga española también resentirá la partida de tres de sus jugadores símbolo.
Uno de ellos es el exazulgrana Joseph Guardiola, quien decidió poner fin a su carrera en otro país (todavía no se sabe cuál).
Además, Gaizka Mendieta, emblema del Valencia, partió hacia la Lazio de Italia, y el zaguero madridista Manolo Sanchís se retiró tras haberlo ganado todo con su club.
No obstante, el poder económico de los clubes ibéricos permitirá que pronto haya reemplazos para los ídolos en fuga.
Así, España podrá reeditar con Italia el viejo pulso por ver cuál campeonato tiene más glamour , cuál gasta más dólares y dónde se fabrica el balompié más hermoso y espectacular del planeta.
Fuentes: AFP, AP, EFE y DPA, y las ediciones digitales de los periódicos El País, El Mundo y Diario As.