
Las reuniones familiares eran el pretexto perfecto para que Emmanuel Hernández Porras y su hermano gemelo, Diego, compartieran con sus tíos abuelos, de cuya trayectoria en el fútbol costarricense su padre siempre les ha contado.
Emmanuel, un joven volante de 19 años, es una de las joyas de la Asociación Deportiva San Carlos. Recientemente participó con la Selección Sub-20 en el Premundial de México, donde Costa Rica consiguió el boleto a la Copa del Mundo de 2027, que se disputará en Azerbaiyán y Uzbekistán.
El mediocampista es sobrino nieto del exjugador del Deportivo Saprissa Guillermo Coco Hernández. Con los morados, el exdefensor ganó seis campeonatos nacionales y tres títulos de la Fraternidad Centroamericana. Además, fue capitán y posteriormente entrenador del conjunto tibaseño.
El pequeño Emmanuel creció escuchando las hazañas de su tío Coco, quien también jugó para San Carlos en Segunda y Primera División, con sus hermanos Mario y Édgar, antes de integrarse al conjunto morado en 1970.
“Junto a mi hermano gemelo, Diego, y mis tíos jugábamos en las mejengas familiares. Con tío Coco siempre hemos tenido una buena relación, compartimos con él y fue una inspiración para nosotros conocer su trayectoria en el fútbol nacional”, explicó Hernández tras el juego entre San Carlos y Herediano (1-0).
El joven sancarleño aseguró sentirse orgulloso de tener una familia futbolera, de la que aprendió la dedicación y el esfuerzo que se deben tener en la cancha.
Con futuro mundialista
Desde el torneo anterior, Emmanuel es uno de los futbolistas juveniles que suma minutos para cumplir con la regla Sub-21. Sin embargo, debido a que estuvo con la Selección Sub-20 en el Premundial hasta el viernes anterior, debutó en el Torneo Apertura 2026 frente al Team,
Por su parte, su hermano Diego es uno de los guardametas del Inter San Carlos, por lo que, sin duda, ambos llevan el fútbol en la sangre.
“Estar en la Selección Nacional es un paso importante. Son oportunidades que debemos aprovechar. El Premundial fue una vitrina muy importante como jugador y una experiencia inolvidable. Jugamos en estadios históricos como el Cuauhtémoc, en Puebla, y el Azteca, donde jamás imaginábamos que podíamos llegar”, indicó Hernández.
Esa experiencia con la Tricolor desea ponerla al servicio de San Carlos, club donde confía en aprovechar cada entrenamiento para aprender de jugadores de experiencia y recorrido como Allen Guevara y Roberto Córdoba, así como de la oportunidad que le brinda el entrenador Wálter Paté Centeno.
“A Wálter Centeno, los que jugamos en la media tenemos que escucharlo. Él fue un gran jugador y nosotros podemos aprender bastante de lo que él nos dice. Como soy el más joven, pienso que puedo aprender al escucharlo. Wálter pasa encima de los jugadores para que uno pueda mejorar”, explicó Hernández.
Emmanuel indicó que Paté Centeno siempre está cerca de los jugadores durante los entrenamientos y que, aunque en algunos momentos puede ser un poco más intenso, es muy respetuoso con sus dirigidos y todo lo que hace está enfocado en el bienestar del equipo.
