El futbol es una gran ironía en los Estados Unidos: mientras la selección se consolida como una de las grandes vedettes del área, sus aficionados siguen mirando con recelo el deporte que atrapa con locura la atención del resto del mundo.
Fanáticos del orden, la planificación y el trabajo a largo plazo, los sobrinos del Tío Sam se preparan para capturar su cuarto boleto mundialista en forma consecutiva. Ya estuvieron en las citas de Italia 90, Estados Unidos 94 (como anfitriones) y Francia 98 y, aunque sus resultados no fueron los mejores, adquirieron suficiente estatura internacional como para reclamar con solvencia uno de los tres tiquetes a Corea y Japón.
Sin embargo, tan atractivo currículo todavía no convence a los seguidores locales, que prefieren dedicarle su tiempo a disciplinas más tradicionales como el beisbol o el futbol americano.
En todo caso, el buque estadounidense pule sus armas para debutar en las eliminatorias, sin importar si sus victorias provocan algún fervor entre los aficionados. Esta vez, el timón se le encomendó a Bruce Arena, un entrenador "de la casa" que conoce bien las características de sus jugadores y sabe potenciarlas al máximo ( véase nota aparte ).
Arena ensayó algunas variantes sobre su equipo titular y perfiló el esquema que utilizará en la cuadrangular, durante la Copa USA de junio, en la que enfrentó a Suráfrica (victoria 4-0), Irlanda (1-1) y México (3-0).
La propuesta táctica de los norteamericanos se basa en tres jugadores en el fondo, una línea media bien poblada y dos puntas. El gran emblema del futbol estadounidense, Erick Wynalda, no estará en la eliminatoria debido a una serie de lesiones en la rodilla que prácticamente lo tienen al borde del retiro.
Los pupilos de Arena no ofrecen una habilidad técnica tan depurada como la de los jugadores centroamericanos, mas suplen esa carencia con una disciplina táctica encomiable y una disposición a dar pelea durante los 90 minutos.
Aunque la MLS (Liga Mayor de Futbol, por sus siglas en inglés) reúne a una buena cantidad de jugadores de la Selección, el grueso del USA Team milita en clubes europeos. No obstante, las posibilidades de repatriación siempre han sido buenas y los dirigentes norteamericanos suelen resolver las disputas favorablemente.
Si bien la agenda estadounidense está siempre repleta de partidos de fogueo, el equipo de Arena no jugará más amistosos antes de su primer partido, el sábado 16 de julio en Guatemala. El grupo se concentrará una semana antes en Florida.
Una vez más, Estados Unidos promete ser una máquina de hacer futbol, sencillo y efectivo, del que no genera delirio pero gana y clasifica. La pasión, que la pongan otros.
* Rigoberto Cervantes es periodista deportivo del Diario La Opinión de Los Ángeles, Estados Unidos.