
Una de las primeras polémicas de la Copa del Mundo 2026 surgió antes del partido entre Brasil y Marruecos (1-1), disputado el pasado 13 de junio, cuando un oficial de la FIFA encargado de coordinar la conferencia de prensa no permitió que las preguntas y respuestas se realizaran en español.
Las críticas no tardaron en aparecer, pero lo que el organismo rector del fútbol mundial jamás imaginó fue que la gran final se disputaría entre dos selecciones hispanohablantes. Este domingo 19 de julio, Argentina y España se enfrentarán por el título a partir de la 1 p. m. (hora de Costa Rica).
Será apenas la segunda final en la historia de los Mundiales en la que ambos finalistas tengan al español como idioma oficial. La primera ocurrió hace 96 años, cuando Uruguay derrotó 4-2 a Argentina en el estadio Centenario de Montevideo, en la final de 1930, para convertirse en el primer campeón del mundo.
De hecho, esa es la única vez en toda la historia en que los dos finalistas hablan el mismo idioma.
En la previa del encuentro entre brasileños y marroquíes, un periodista formuló una pregunta al delantero Vinícius Jr. en español. El atacante solicitó que la conferencia continuara en ese idioma; sin embargo, un oficial de la FIFA intervino para indicar que no estaba permitido.
De acuerdo con el organismo, en las conferencias de prensa únicamente podían utilizarse el inglés y los idiomas oficiales de las dos selecciones que disputarían el encuentro. “Pregunte en inglés o en las lenguas que hablamos hoy”, fue la respuesta que recibió el comunicador.
La medida generó numerosas críticas en las redes sociales, especialmente porque el español es el idioma oficial de México y uno de los más hablados en Estados Unidos, donde se disputa la mayor parte del torneo.
Una situación similar se presentó con los jugadores Achraf Hakimi, de Marruecos, y Frenkie de Jong, de Países Bajos. Ambos entendían el español y estaban dispuestos a responder en ese idioma, pero la dinámica establecida para la conferencia se los impidió.
Tras la polémica, la FIFA explicó que los servicios de traducción son solicitados por cada selección. No obstante, a partir de ese momento el español fue incorporado a las conferencias de prensa y se permitió tanto a los periodistas formular preguntas en ese idioma como a los futbolistas responder en español.
En la pasada final, de Catar 2022, se enfrentaron Argentina y Francia, mientras que cuatro años atrás fueron los galos ante Croacia. Siempre, a lo largo de 96 años y con la lejana excepción de 1930, el partido definitivo del Mundial convocó a dos países con idiomas diferentes.
Por otra parte, también seguirá cumpliéndose una racha inamovible en la historia de los Mundiales: jamás quedó campeón un equipo dirigido por un entrenador extranjero.
Luis de la Fuente y Lionel Scaloni tienen la responsabilidad de comandar el banquillo de sus respectivos países de origen, España y Argentina. El alemán Thomas Tuchel tenía la posibilidad de romper ese hito, pero tropezó en semifinales con Inglaterra ante la Albiceleste.
