
Eileen Gu es una laureada atleta que compite para China en los Juegos Olimpicos de Invierno Milán-Cortina 2026. La expectativa era que arrasara en las tres pruebas de esquí donde participa, pero de momento ha debido conformarse con dos medallas de plata.
Un periodista le hizo esa observación luego de que Gu se dejara el segundo puesto en la prueba de esquí alpino, la cual consiste en descender por una ladera de nieve cumpliendo ciertos parámetros.
La canadiense Megan Oldham le ganó la presea dorada y un reportero se lo consultó en la posterior comparecencia ante los medios. “¿Ve estas dos medallas de plata como dos medallas de oro perdidas?“, le preguntó.
La primera reacción de Gu fue una sonora carcajada. Después empezó su defensa, visiblemente incómoda. “Soy la esquiadora femenina de estilo libre más ganadora de la historia. Y entonces, -cómo puedo poner esto (se preguntó a sí misma)-, ganar una medalla olímpica es una experiencia que cambia la vida de cualquier deportista.
“Hacerlo cinco veces (en alusión a sus medallas previas) es exponencialmente más duro y cada medalla es igualmente dura para mí, pero las expectativas de los demás suben”, añadió.
La deportista remató con una frase más fuerte, aunque sin perder la sonrisa. “Hablar de los dos oros perdidos, para ser franca, es una perspectiva ridícula. Estoy haciendo cosas en el esquí que nunca se habían hecho antes y creo que eso es más que suficientemente bueno”.
La esquiadora todavía tiene una oportunidad de ocupar lo más alto del podio, en la modalidad de “halfpipe”, donde compiten en una pista similar a la de las patinetas, pero cubierta de hielo.
Eileen Gu, de 22 años, nació en California pero decidió representar a China, de donde es su mamá, lo cual generó cierta controversia. El vicepresidente estadounidense JD Vance inclusó llegó a decir esta semana que los atletas que crecieron en Estados Unidos deberían competir por ese país.
