Alajuela y Belén . Este mediodía, el futbol se permitirá un lujo impensado en tiempos de austeridad. Despedirá a su jugador símbolo, al hombre que ancló en el corazón de todos por su sencillez e hidalguía, el mismo que nos alegró tantas tardes de domingo con su pundonor y salidas ingeniosas.
Hoy, Mauricio Montero Chinchilla pone fin a una exitosa carrera de 18 años, cuando estaba para más... Pero hay que ser justos: Lo reclama la familia, la gran sacrificada cada vez que se calzó unos botines y salió a la cancha para poner en raya a delanteros, no importa si se llamaran Allan Oviedo, Rudi Voeller, Thomas Brolin, Antonio de Oliverira, Careca, o Jürgen Klinsmann.
Desde el pasado martes, el carismático defensor rojinegro corrió más que en toda su carrera como futbolista. En un peregrinaje sin precedentes en la historia del balompié nacional, recorrió diversos puntos del país para despedirse de su gente.
El capítulo final del adiós lo escribirá al mediodía, cuando su querido Alajuelense se enfrente al Bucaramanga de Colombia, en el Morera Soto.
Ayer, Chunche vivió un día ajetreado. Dejó temprano su casa en La Argentina de Grecia, se entrenó con los reservistas de la Liga, atendió a la prensa y prometió dar espectáculo hoy.
"Estoy volando. Cuidado y no me retiro, ando bien, como un toro", declaró con la alegría que lo caracteriza.
En la tarde, en las instalaciones de la Corporación Pipasa, en San Antonio de Belén, brindó una rueda de prensa e informó que trabajará junto al técnico uruguayo, Gustavo de Simone, en un proyecto futbolístico de ligas menores.
Mientras Montero vivía intensamente el "día antes", el presidente rojinegro, Mario Chacón, confirmó a La Nación que el número 20 del defensor se retirará oficialmente, como un homenaje al corajudo zaguero.
"El 20 no estará más en la espalda de un jugador de la Liga. Colocaremos una pintura de su camiseta y número para que quede como legado del paso de un gran jugador", destacó el jerarca.
Invitados especiales
Entre los invitados de Montero al acto de hoy destacan el presidente de la República, Miguel Angel Rodríguez, así como los exmandatarios Rafael Angel Calderón y José María Figueres. También las nadadoras Claudia y Sylvia Poll, además del campeón de motocross Adrián Robert.
"Invité como a cien personas. Parece una fiesta de quinceañera y no un partido de futbol", declaró entre risas. En una expresión que lo retrató de cuerpo entero, confesó que toda su familia, oriunda de Peralta de Grecia, hará el viaje en chunche . "La bronca es que no sé dónde se van a sentar; seguro los mando con la canalla", precisó antes de soltar de nuevo la carcajada.
Y como no se puede hablar de Mauricio sin sus salidas humorísticas, deslizó una anécdota que vivió en la Basílica de Nuestra Señora de los Angeles.
"Entré a misa y la gente se vino a saludarme. El padre se quiso `chiviar' y hasta un policía me quiso sacar de la iglesia. Cuando el hombre se dio cuenta de que era yo, me saludó y se quedó haciendo pelota con todos".
Montero también es un hombre de afectos. Se impresionó mucho con "una señora de Turrialba", cuyo nombre no recuerda, quien a pesar de su padecimiento del corazón viajó a Cartago para conocerlo.
"Cuando me vio, se puso pálida y su esposo se asustó mucho, porque ella no se puede emocionar. Le dije: `doña tranquila'. Y de verdad se calmó".
Mauricio dejará constancia de su historia en un libro de vivencias personales titulado "Piso e' tierra", escrito por el periodista Antonio Alfaro.
"Es un libro de 120 páginas, con fotos a color que relatan cosas que yo no he contado, sobre todo las de mi infancia y algunas otras que sucedieron en el camerino y en el Mundial de Italia 90", destacó el defensor. A un precio de ¢1.500, la edición consta de 4 mil ejemplares.