Alejandro Méndez
Buenos Aires, 20 oct (EFE).- El jefe de la "barra brava" del Boca Juniors, Rafael Di Zeo, y sus lugartenientes lograron hoy permiso de un juez para asistir al partido de su equipo ante el Racing Club, que fracasó en el intento de prohibirles el ingreso a su estadio.
El juez Raúl Calvente aceptó un recurso de amparo presentado por el abogado de Di Zeo, quien adujo ser "discriminado" por el "derecho de admisión" que esgrimió Racing para impedir su asistencia y la de otros 15 miembros del grupo de hinchas violentos de Boca al choque de la duodécima jornada del torneo Apertura argentino.
Di Zeo y sus secuaces podrán ver el partido del domingo próximo, de "máximo riesgo" según las autoridades del fútbol local, en una zona de plateas, "identificados y vigilados" por la policía, señaló el magistrado.
"Debo atenerme a la presunción de inocencia que la Constitución marca. No puedo valorar ningún antecedente (penal) que me diga que esta gente debe ser sancionada", subrayó en declaraciones al canal de televisión "Todo Noticias".
Rafael Di Zeo ha sido condenado a prisión por agresión y actos de violencia en el estadio de Boca Juniors, pero ese castigo "no está firme" porque fue apelado, de modo que rige "la presunción de inocencia", explicó.
Calvente remarcó que no hay un "fallo definitivo" contra Di Zeo sino un "convencimiento público" de que es una persona violenta, cosa que tomó en cuenta a la hora de decidir que esté bajo custodia policial en una platea en vez de permitir su acceso a los graderíos junto al resto de los hinchas boquenses.
Una encuesta publicada hoy por el sitio web del diario local Clarín muestra el rechazo del 82 por ciento de los participantes a la decisión del juez frente a un 18 por ciento que la apoya.
"Yo creo que el violento es violento en cualquier lado, por esa razón los ubico en la platea, vigilados para garantizar su integridad y la de los otros espectadores", matizó el magistrado.
El juez "ha puesto de manifiesto que el derecho de admisión es discriminatorio e inconstitucional", declaró a su vez José Monteleone, el abogado de Di Zeo.
"A partir de ahora los dirigentes (del fútbol) van a pensarlo bien antes de aplicar el derecho de admisión", advirtió.
La legalidad del "derecho de admisión" fue sin embargo defendida por los juristas Gregorio Badeni y Daniel Sabsay, entre otros especialistas, durante la polémica que se desató el martes, cuando "Blanquiceleste", empresa que explota el fútbol profesional de Racing, anunció que iba a aplicarlo a Di Zeo y sus lugartenientes.
"¿Y yo, qué medida puedo tomar en cuanto al derecho de admisión?", se preguntó el presidente del Boca Juniors, Mauricio Macri, además diputado y líder de la fuerza conservadora Compromiso Para el Cambio.
Macri comentó que el jefe de la "barra brava" del club que dirige "decidió transformarse en un personaje de la comunicación: desafía a la autoridad y no es casual que la desafíe, habla todo el tiempo, pero yo ni hablo con Di Zeo".
"Tengo los números telefónicos de quienes influyen. Por eso vamos a ir a la cancha de Racing como sea. Nadie lo impedirá", había dicho Di Zeo en declaraciones recogidas este jueves por la agencia oficial de noticias Télam.
Custodiadas por policías, las "barras bravas" suelen llegar a los estadios poco después de que comienzan los partidos y sin pagar boletos, cuando la mayoría de los hinchas a veces debe hacer largas filas para poder comprar una entrada.
La impuntualidad de los violentos quizá se deba a que casi ningún partido comienza a horario, así como tampoco se cumplen los 15 minutos de entretiempo, otra característica de un fútbol que acumula más de 190 muertos en los estadios desde 1930, cuando empezó la era profesional.
"Hay un gran fracaso de las autoridades que rigen la materia deportiva, porque si esta gente es tan violenta debió ser identificada y debió ser castigada, con lo cual tendríamos los antecedentes que hoy no tenemos", subrayó el juez Calvente.
Boca Juniors, líder del torneo con 25 puntos, visitará a Racing, en el cuarto puesto con 20, a las 11.00 horas (14.00 GMT), un horario infrecuente que apunta a facilitar la operación de seguridad ante al "máximo riesgo" del partido. EFE
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