Nueva York. El brasileño Gustavo Kuerten avanzó ayer a los cuartos de final del Abierto Estadounidense de tenis, ayudado en parte por la buena suerte, ya que su rival, el sueco Magnus Norman, se lesionó cuando estaba a un paso de ganar el primer set.
Norman es el séptimo jugador que abandona el torneo debido a una lesión, sin contar al estadounidense Pete Sampras (cabeza de serie número uno), el australiano Mark Philippoussis (11) y el eslovaco Karol Kucera, quienes desistieron de jugar antes de que comenzase el Abierto, también por problemas físicos.
Norman se puso 6-5 tras quebrarle el saque a Kuerten en el undécimo game, con un toque sobre la red al que llegó muy exigido.
Luego del descanso, sintió dolores en la espalda al tratar de levantarse de la silla y llamó a su entrenador, quien le puso una pomada.
Reanudó el juego, pero, visiblemente disminuido, dejó escapar el set al perder su saque y acto seguido Guga Kuerten (5) ganó el desempate 7-4.
Abandono
El sueco comenzó a jugar el segundo set. Sin embargo, abandonó al quedar 30-15 abajo con el saque a su favor.
"Tal vez hizo un movimiento muy rápido, un mal movimiento. Yo me aproveché", expresó Kuerten.
"Es raro. Parecía muy adolorido. Pero a veces los jugadores pueden seguir jugando muy bien pese a estar lesionados. Yo devolvía la pelota y él no podía hacer nada con ella", comentó.
Norman había ganado un torneo de preparación para el Abierto en Commack, estado de Nueva York.
Otros jugadores que se retiraron por lesión son el también sueco Magnus Larsson, los franceses Fabrice Santoro y Julien Boutter, el local Jan Michael Gambill, el español Carlos Moya (8) y el australiano Patrick Rafter (4), campeón del año pasado.
En otro partido, el francés Cédric Pioline alcanzó los cuartos de final del Abierto, al vencer al alemán Tommy Hass, decimocuarta cabeza de serie, 6-4, 7-5 y 6-3.
Pioline enfrentará en esa fase del torneo al brasileño Kuerten.
El Abierto, último certamen de Gran Slam del siglo, reúne a los mejores jugadores de la ATP y la WTA y está dotado de $14,5 millones en premios.
En la rama femenina, la indestructible Martina Hingis, número uno del mundo, hizo trizas a la alemana Anke Huber 6-2, 6-0 y se quedó con el honor de ser la primera tenista en llegar a semifinales.
Tras perder los dos primeros games, Hingis ajustó su juego y ganó.