San Francisco (California). La madurez de sus 47 años campea también en el ámbito deportivo. Con dos mundiales a cuestas Italia 90 y Francia 98, Rodrigo Antonio Kenton Johnson es un hombre de gran potencial para aportar a la causa tica en Japón y Corea del Sur 2002.
Asistente técnico y hombre de confianza del timonel Alexandre Guimaraes, Kenton palpita una gran emoción de cara a su inminente tercera Copa Mundial. Ya no es aquel tímido auxiliar del serbio Velibor Bora Milutinovic, que apuntaba en una libreta cada detalle del exitoso proceso del 90.
"Es una bendición estar aquí. Para mí es una enorme alegría poder ayudar una vez más a la Selección de Costa Rica", dijo anteayer en el aeropuerto angelino en la escala hacia San Francisco, donde el seleccionado pasó la noche antes de viajar ayer hacia el campamento en Suzuka, Japón.
La experiencia con la Selección de Nigeria hace cuatro años en Francia 98, también como ayudante de Bora fue para él edificante, pero totalmente diferente a la de los ticos.
"Trabajar con Nigeria significó salirse del contexto nacional porque todos sus jugadores estrella venían de los mejores clubes de Europa".
Agregó que muchos futbolistas lesionados se incorporaron a pocos días del debut, situación que incidió en el rendimiento del equipo.
En su criterio, "los problemas internos y políticos entre dirigentes" torpedearon la planificación de Nigeria en octavos de final, cuando el campeón olímpico de Atlanta 96 fue eliminado (1 a 4) por Dinamarca.
"Después de ganar los dos primeros partidos ante España, 3 a 2, y Bulgaria, 1 a 0, el grupo empezó a exigir algunos acuerdos económicos que se les habían prometido y no se les cumplieron. Eso distrajo a esa selección que estaba para más", aseguró.
Kenton puntualizó que no solo aprendió de esos procesos, sino de su paso por Limonense, Puntarenas y el último trabajo con Alajuelense, en el intermedio de la salida de Guilherme Farinha y la llegada del colombiano Jorge Luis Pinto.
"Dios me ha puesto en varias pruebas y he venido quemando etapas. Siento que tengo la madurez y seguridad en mí mismo para hacerle frente a las futuras situaciones que se me presenten", expresó Kenton, casado con Floribel Fadel Cartín y padre de tres hijos varones, todos muy fiebres del futbol, como su papá.
Rodrigo Kenton es hoy el asistente de Guima , pero los federativos le tienen reservada una responsabilidad mayor: dirigir la selección Sub-23 en lo que resta del ciclo olímpico hacia los Juegos de Atenas 2004. Pero esto último aún no se ha confirmado.
“Soy costarricense y en mi mente está darle lo mejor al país para tratar de que todas esas vivencias sirvan para orientar a los jóvenes futbolistas y tratar de encaminarlos bien”, concluyó Kenton.