Londres (Inglaterra) Los 15 años de reinado de Garry Kasparov en el mundo del ajedrez concluyeron ayer cuando fue derrotado de manera convincente por su exdiscípulo Vladimir Kramnik en los campeonatos mundiales de ajedrez.
Con su cabeza entre las manos tras hacer tablas en la decimoquinta y penúltima partida del campeonato, Kasparov que no logró una sola victoria en el duelo parecía exhausto y asombrado.
Kramnik, de 25 años, ganó por un margen de dos partidas (8,5 a 6,5), tras 13 tablas.
El ahora excampeón, de 37 años, ya había reconocido que probablemente estaba cerca de perder el título ya que necesitaba ganar las dos últimas partidas para asegurarse un empate que le diera la victoria.
Según las reglas del torneo, el campeón reinante retiene el título si el torneo concluye en empate.
Kasparov pareció entregado y él mismo ofreció por primera vez las tablas luego de tan solo 11 movidas, pese a jugar con las blancas. La división del punto fue acordada en la movida 38.
La pobre actuación de Kasparov, nacido en Azerbaiyán, ha sorprendido a los expertos que dijeron que parecía "bajo de preparación y superado en el juego" por el joven ruso.
Kasparov dio a entender que tiene algunos problemas personales, pero se abstuvo de hablar al respecto.
Cuando se le preguntó por qué estaba jugando tan mal el domingo, Kasparov dijo que "es una historia larga. Se los diré cuando termine la serie. Me siento cansado, no lo niego".
El nuevo título mundial de Kramnik, al igual que el de Kasparov, no es reconocido oficialmente por la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) pero es considerado como tal por tratarse de los dos mejores jugadores del mundo.
Campeón atípico
El nuevo campeón, Vladimir Kramnik, es desde hace muchos años una estrella del tablero que nunca se ha comportado como tal y ha sido siempre accesible para periodistas y aficionados.
Nacido en Tuapsé (Rusia) el 25 de junio de 1975, aprendió a jugar al ajedrez a los cinco años siendo su padre, famoso escultor, el primer maestro y entrenador.
Muy pronto entró en la Escuela de Pioneros de Tuapsé donde se impartían, entre otras disciplinas, clases de música y ajedrez. A los 12 años, fue trasladado a la escuela para los grandes talentos soviéticos que dirigía en Moscú el mítico campeón mundial Mijail Botvinik (1911-1995).
Allí recibió clases de este y de Garry Kasparov, que ya era campeón del mundo.
En 1987 Kramnik fue campeón sub-15 de la entonces URSS, en 1990 subcampeón del mundo en sub-16 y campeón en esta misma categoría en 1991.
En 1992, con solo 16 años, y por recomendación de Kasparov, fue incluido en la selección de Rusia para disputar las Olimpiadas en Manila.
Kramnik estuvo sensacional y logró la medalla de oro individual con ocho victorias y unas tablas en nueve partidas y la medalla de oro por equipos.
Desde entonces, sus triunfos en torneos han sido innumerables y se ha mantenido, en los últimos años, en los tres primeros puestos de la clasificación mundial.
El punto negro en el brillante historial de Kramnik son sus fracasos en los ciclos del Campeonato del Mundo, donde siempre era eliminado antes de llegar a la cima.