
Hace apenas cuatro años, Dylan Steven Vargas empezó a practicar el karate kyokushin, casi al mismo tiempo que comenzó a trabajar regularmente en la cocina del restaurante McDonald’s, en San Isidro de Coronado.
Su perseverancia y determinación lo llevaron, cuatro años después, a representar a Costa Rica en la Copa Oyama Fujimae 2026, uno de los torneos internacionales más exigentes del karate kyokushin.
La competencia se llevará a cabo el próximo 21 de febrero en Barcelona, España, y reunirá a competidores de alto nivel provenientes de distintas regiones del mundo.
Dylan, quien inició la práctica del karate kyokushin a los 18 años para realizar acondicionamiento físico y aprender defensa personal, es oriundo de Ipís de Goicoechea. Creció allí junto a su madre, su tío y su abuela.
El karate kyokushin es un estilo fundado en 1953 por el maestro japonés de origen coreano Masutatsu Oyama. Su filosofía se basa en la mejora personal mediante el control de la mente y el cuerpo, y tiene como objetivo la eficacia en el combate real.
La constancia en los entrenamientos llevaron a Dylan a competir en 2021 y, desde entonces, ha construido una sólida trayectoria deportiva, destacándose por su disciplina y buenos resultados en competencias nacionales e internacionales.

Su clasificación a la Oyama Cup se dio luego de una destacada participación en torneos durante 2024 y 2025, donde logró importantes posiciones en la categoría de 90 kilos.
“Representar a mi país es un honor enorme y una gran responsabilidad. Me llena de orgullo poder demostrar el esfuerzo, la disciplina y los valores que nos representan en un escenario de alto nivel como lo es la Copa Oyama Fujimae 2026”, expresó Vargas en un comunicado.
Entrenar a los más pequeños
Dylan se proclamó campeón nacional de karate kyokushin en 2024, en la categoría de más de 90 kilos. Además, fue segundo en el clasificatorio mundial de Ariake, Japón, en 2024, y en el Primer WKB Karate Kyokushin Tournament 2025, en Polonia, lo que le abrió las puertas al mundial de la modalidad.
“Es un gran sacrificio, pero vale la pena. Además del trabajo en la cadena McDonald’s, entreno a niños y niñas, lo cual es una gran motivación para mí, porque puedo ayudarles a superarse y a practicar un deporte”, expresó Vargas.
Para competir en España, Dylan contará con el apoyo de la empresa donde labora, ya que ha destacado por su desempeño, colaboración y humildad, cualidades que lo han llevado a crecer.
“El patrocinio que me brinda McDonald’s se siente como una muestra de confianza. Saber que no se trata solo de venir a trabajar, sino de que confían en mí y me respaldan para cumplir mis sueños, me motiva a seguir adelante y a dar siempre lo mejor”, destacó Vargas.
Dylan combina su preparación física con su trabajo. El joven entrena dos horas al día después de su jornada en el restaurante, enfocándose en fortalecer su condición cardiovascular y en el aprendizaje de nuevas técnicas de combate, aspectos clave de esta disciplina en la categoría heavyweight.
El joven deportista, que viajará acompañado de su entrenador, el sensei Jonathan González Pascual, y de otros cinco competidores que representarán a IFK Costa Rica (International Federation of Karate), espera dedicar la competencia a su abuela, recientemente fallecida.
La Oyama Cup es un torneo que, en Europa, marca el inicio del año competitivo y reúne a delegaciones de países como Georgia, Polonia, Lituania y Kazajistán.
