Juventinos y lioneses saldrán a sus respectivos terrenos de terreno de juego en los partidos de vuelta de los cuartos de final, obligados a ganar, vistos los decepcionantes resultados obtenidos en los encuentros de ida (1-2 y 1-1, respectivamente).
El equipo turinés necesita, como poco, marcar un gol y no sufrir ninguno para pasar a semifinales, mientras que los triples campeones de Francia deben salir al Philips Stadion a derrotar a los holandeses, o al menos, a terminar el partido 0 a 0.
Como ya sucedió en el partido de ida en Anfield, el encuentro en el Delle Alpi estará cargado de una fuerte emoción y tensión debido al recuerdo de los sucesos en el estadio de Heysel, durante la Copa de Europa de 1985, cuando 39 personas -casi todos italianos- murieron a causa de la violencia de los fans ingleses.
Ante la primera visita del Liverpool a Turín desde la tragedia, se puso en marcha un dispositivo de seguridad de más de un millar de agentes para evitar incidentes.