Córdoba, 10 ene (EFE).- Las jugadoras del CV CajaSur Córdoba decidieron no entrenarse hoy en la vuelta al trabajo, como protesta a diversos problemas que afectan al club desde hace varios meses, entre ellos el impago de sus nóminas, por lo que optaron por encerrarse en el vestuario, donde dialogaron con el cuerpo técnico.
El plantel rojillo permaneció durante cerca de dos horas en su habitual vestuario del Palacio Municipal de Vista Alegre, mientras el presidente esperaba en la pista una explicación tras manifestar no saber muy bien lo que ocurría.
Las jugadoras cambiaron impresiones con el entrenador, Daniel Sáenz, aunque el tono se elevó en ocasiones y llegó a escucharse las discusiones desde fuera del vestuario.
El CajaSur ocupa la antepenúltima posición en la clasificación, con dos victorias de ventaja sobre la última plaza de descenso que ocupa el San Cugat barcelonés, justo cuando se llevan disputadas tres jornadas de la segunda vuelta, momento de la competición hasta el cual las cordobesas sólo han sumado cuatro triunfos frente a los doce partidos perdidos.
El club cordobés debuta esta temporada en la Superliga femenina, a la que ascendió la campaña pasada por méritos propios con Rafael Vargas como entrenador, aunque éste dimitió por motivos personales hace algo más de un mes, marcha a la que siguió la de la internacional española Rebeca Serrano, que pidió la baja al club debido a una lesión. EFE
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