
Las palabras de Jorge Arias Tuk salieron en tono de revancha y rabia: "La verdad es que el temperamento de uno es como muy necio y no le voy a dar gusto a esta h... lesión, quiero volver en diciembre y jugar un año más".
Un "hueco" en el cartílago de la rodilla de la pierna izquierda sacó al capitán del tricampeón nacional del baloncesto masculino, Liceo de Costa Rica, para el resto de la temporada del 2006.
Tuko fue intervenido quirúrgicamente por esa lesión que lo obligó a andar en muletas por mes y medio, tiempo que se cumple mañana cuando celebre sus 40 años de edad.
"Ese va a ser mi regalo", expresó el "11" liceísta, quien desde 1983 juega en la categoría mayor.
Y no le quiere dar gusto a la dolencia, porque ya lo había dicho tres años atrás: deseaba llegar a los 40 para tomar una decisión en cuanto a la continuidad de su vida como basquetbolista.
"En diciembre volveré a trotar y espero volver para el 2007", señaló Arias Tuk.
La actual es la segunda lesión en importancia, porque en el 2001, cuando estaba con Cartago, los ligamentos de la pierna derecha lo alejaron de la cancha durante varios meses.
Molestia. Como siempre, todo empezó con un dolor.
"Desde hace rato yo sentía una molestia, pero pensaba que era algo normal. Cuando me dolía descansaba un poco, y también me recetaron unas pastillas; todo eso me aliviaba.
"Ya este año sentía como una espina en la rodilla que no se me quitaba, hasta que, después de un partido contra Escazú (en la Copa UTC), amanecí con la pierna tiesa, no la podía mover".
Se sometió a una artroscopía y lo que esperaba fuera un menisco roto resultó en el descubrimiento de ese "hueco" en el cartílago.
"Esta situación ha sido algo difícil, no me la esperaba, porque se pensaba que iba a ser uno o dos meses y volveríamos..., pero no.
"Solo queda tener paciencia, porque esta es una lesión de paciencia: no se puede hacer nada más", aseveró .
De acuerdo con Arias, se hace un hueco en el cartílago y lo sacan hasta llegar al hueso.
A este se le producen tres microfracturas para que sangre y se regenere el cartílago, se solidifique y pegue.
Cuando mañana deje las muletas, vendrá otra etapa de la recuperación. "Luego tengo que caminar con mucho cuidado, algo de piscina. Será hasta diciembre que pueda trotar".
A pesar de todo, no deja de asistir a los juegos porque aún es el capitán del Liceo -con tres derrotas en esa parte del torneo- y debe estar con sus compañeros.
"Pienso que al equipo le falta ese liderazgo que puedo aportar. Tal vez no hago tantos puntos, pero contribuyo en el orden y acomodar el equipo".