Yokohama. Japón, con un gol de tiro libre de su astro Hidetoshi Nakata, derrotó este jueves 1-0 a una porfiada Australia y avanzó a la final de la Copa Confederaciones.
Nakata, volante de la Roma de Italia, marcó a los 42 minutos y Japón pasó a la final, en donde enfrentará el domingo al vencedor de la otra semifinal entre Brasil-Francia, que se disputa en Corea del Sur.
Japón y Australia terminaron con un jugador menos por las expulsiones de Takayuki Suzuki a los 56 y el australiano Craig Moore a los 88, respectivamente, por juego brusco.
Japón no sólo tuvo que lidiar con un fuerte aguacero, sino con una Australia complicada que jugó de igual a igual y causó hasta el final numerosos sustos en el arco del plantel de casa.
Autralia dejó claro que no llegó a la semifinal por casualidad, imprimió el ritmo de juego por buen rato y martilló peligrosamente el área japonesa.
Pero Japón, alentado desde las mojadas tribunas con el grito de ``Nipón, Nipón, Nipón'', también hilvanó salidas rápidas dirigidas por Nakata, quien aprovechó una de las pocas y claras oportunidades de anotar de Japón en el primer tiempo.
Los australianos tuvieron la primera gran oportunidad de abrir el marcador a los 21 minutos con un disparo de media vuelta del delantero David Zdrilic que obligó a una buena estirada del arquero Yoshikatsu Kawaguchi.
Pese a la ausencia de jugadores claves como el volante Brett Emerton y el atacante Clayton Zane, Australia siguió sofocando la retaguardia japonesa pero sin fortuna. Su zaga, en tanto, se paró firme ante las llegadas esporádicas de los rivales.
Los japoneses se salvaron a los 38 cuando su arquero tapó un remate violento a quema ropa del volante Steve Corica. Acto seguido un cabezazo de Stan Lazaridis pasó lamiendo el poste derecho japonés.
Luego vino el gol del volante de la Roma de Italia, que calentó las graderías y enfrió a los australianos. Nakata remató un tiro libre rasante que penetró entre la barrera, pegó en el taco del defensa Kevin Muscat e infló la red.
La lluvia no enfrió para nada el partido y en el complemento ambos equipos salieron animados y con libretos ofensivos. Australia, ávida del empate, se encimó al área japonesa, pero sin claridad y sin poder sacar dividendos.
Por Japón tomó la batuta Nakata, quien pareció tomarle la medida a la zaga australiana y protagonizó rápidos avances, en uno de los cuales probó con un disparo violento que se fue alto, pero que causó delirio en las tribunas.
En los tramos finales, los australianos siguieron martillando la retaguardia japonesa y los jugadores recién entrados crearon bastante peligro. El delantero John Aloisi, por ejemplo, no pudo pegarle en la boca del arco a un buen pase lanzado por la banda derecha por Mile Sterjovski.
Acto seguido, Nakata tomó una pelota en el medio campo y avanzó resuelto pero disparo desviado ante la salida del arquero australiano. A nueve minutos del final, el volante Hiroaki Morishima desperdició un gol al rematar a las nubes frente al golero.
El partido se jugó en el estadio internacional de Yokohama, ante algo más de 60.000 personas.
Árbitro: Benito Archundia, de México.
Alineaciones:
Australia: Mark Schwarzer; Kevin Muscat, Craig Moore, Tony Vidmar, Tony Popovic; Paul Okon, Stan Lazaridis, Marco Bresciano (Mile Sterjovski-61), Steve Corica, Scott Chipperfield (John Aloisi-61); David Zdrilic (Archie Thompson-71).
Japón: Yoshikatsu Kawaguchi; Naoki Matsuda, Ryuzo Morioka (Kenichi Uemura-21), Koji Nakata, Yasuhiro Hato; Junichi Inamoto, Hidetoshi Nakata, Kazuyuki Toda, Shinji Ono (Toshiro Hattori-55); Akinori Nishizawa (Hiroaki Morishima-80), Takayuki Suzuki.