Argentina venció a Holanda 3 a 1, el 25 de junio de 1978, y se proclamó campeón del mundo. Jorge Mario Olguín fue titular de aquel equipo, en calidad de defensor derecho. "Cuando miro esa fotografía, recuerdo cuánto luchamos por conseguir el Mundial del 78. El abrazo y el llanto son un testimonio de la emoción que nos embargó al ver el gran sueño coronado. Estuvimos cuatro meses concentrados, bajo una gran presión del 80 por ciento de prensa, que no creía en el equipo. Menotti luchó mucho por una idea y la materializó. Gracias a esa perspectiva de futbol, Argentina logró muchas cosas luego, como un título más.