Un gol, en el minuto 10, del partido infantil jugado entre el Nápoles y el Bari, en el campo de Marianella, que bien puede ser una especie de venganza, ya que justo ante el club baritano jugó su padre el último partido en el estadio "San Paolo" napolitano.
Tras ese partido, en marzo de 1991, dio positivo de cocaína en el control antidopaje, en el posterior contra análisis, y, tras jugar su último encuentro italiano en Génova, ante el Sampdoria, fue suspendido y dejó Italia.
Al igual que en el Nápoles-Bari de los "grandes", ayer ganaron los "peques" napolitanos por un idéntico 1-0. La diferencia es que, entonces, el tanto lo logró Gianfranco Zola, mientras que este domingo fue obra de Diego Armando Junior.
Lo hizo, además, al más fiel estilo de su progenitor: lanzamiento directo de falta desde el límite del área y balón que, tras pasar la barrera, se cuela bajo el travesaño.
Un Diego Armando Junior, fruto de una relación con la napolitana Cristiana Sinagra, según reconocieron los jueces del Tribunal de Nápoles, al que su madre quiso dar el mismo nombre que su padre, el cual aún no lo ha reconocido.
El "pequeño Maradona" tiene ahora 15 años, juega en el infantil del Nápoles, el cual, curiosamente, está entrenado por Gigi Caffarelli, jugador titular en el Nápoles que, con Maradona, ganó el primer título de Liga, en la campaña 1986-87.
Con su triunfo ante el Bari, el infantil del Nápoles refuerza su liderato en la clasificación, con una amplia ventaja de puntos sobre sus perseguidores.