Nueva York. La competición del Abierto de Estados Unidos comenzó hoy con el convencimiento dentro del tenis femenino que las hermanas Serena y Venus Williams volverán a tener su propia exhibición en la lucha por cual de las dos será la campeona.
El dominio completo que han establecido las hermanas Williams en el tenis mundial, han ganado siete de los últimos 12 torneos de Grand Slam, ha creado un ambiente de frustración entre el resto de las jugadoras, que admiten no están preparadas para competir con Serena y Venus.
Inclusive, algunas están convencidas que la presencia de las Williams son negativas para el tenis porque con su dominio lo único que hacen es aburrir y quitarle toda el interés a la competición.
Cada una de ellas tienen los elementos con los que pueden superarse mutuamente y sólo sus compatriotas Jennifer Capriati y Lindsay Davenport son las que si les sale un partido completo se acerquen al milagro de vencerlas.
Venus, de 22 años, llega al Abierto como la doble campeona defensora y buscará ser la primera tenista en ganar por tres veces consecutivas el torneo desde que lo hizo su compatriota Chris Evert de 1975 a 1978.
Pero su hermana Serena, la número uno del mundo, ha conseguido presentarse en el Abierto con los títulos de Roland Garros y Wimbledon y ansiosa por ser la primera tenista en lograr tres torneos de Grand Slam en una misma temporada desde que lo consiguió la suiza Martina Hingis.
Sus compatriotas Capriati, Davenport y Monica Seles, junto con Hingis, saben como ganarles los puntos, pero ninguna puede mantener la consistencia suficiente para doblegar el poder físico que las hermanas Williams imponen en la pista rápida.
El gran peligro para Venus es su hermana Serena, que este año la ha ganado tres veces, incluida la final de Wimbledon.
"Creo que la clave de nuestros triunfos en los grandes torneos es que una vez que logramos el primero, ahora se hace todo más fácil porque dominas mejor la situación y los nervios", comentó Venus. "Estoy lista para la defensa".
Desde 1999, cuando de manera sorpresiva Serena ganó el Abierto, las hermanas Williams se han combinado para quedarse con siete de los últimos 12 títulos de Grand Slam, incluidos tres de los últimos cuatro.
Venus ganó a Serena en la final del pasado Abierto, primera vez que dos tenistas negras decidían el título de un Grand Slam, y la menor de las hermanas Williams le devolvió la moneda en las finales del Roland Garros y de Wimbledon, para de alguna manera cumplir con los planes de su padre, Richards, en el reparto de premios.
Serena y Venus, primera y segunda del mundo, respectivamente, han aportado al tenis femenino un gama sin precedentes de golpes potentes y saques demoledores, que han obligado que otras profesionales comiencen a levantar pesas para conseguir mayor musculatura.
Pero además, especialmente Venus, es la tenista perfecta a la hora de cubrir el máximo de espacio cuando está en el campo, su versatilidad y rapidez para subir a la red son también armas que utilizan con normalidad para superar a las rivales.
"Tengo que reconocer que disfruto jugando un tenis de fuerza, que fue el que se comenzó a establecer en la década de los ochenta, cuando comenzó mi pasión por el deporte", declaró Venus. "Mi base del tenis es sin lugar a duda el poder físico, pero también me gusta dar buenos golpes y variados porque es algo importante para una profesional".
La envidia y rechazo que el resto de las jugadoras han expresado contra el dominio de las Williams han sido considerado como una motivación de racismo.
"Nadie nos ha regalado nada en el campo y si llegamos a las finales es porque trabajamos muy duro cada día", comentó Venus. "Nuestro objetivo en el Abierto es llegar de nuevo a la final para entonces de verdad comenzar a disfrutar del torneo y sentir que de verdad hemos triunfado".
Serena, de 20 años, quiere no sólo luchar por el título en el Abierto sino también demostrar que su juego cada día es más completo y que todavía le queda margen para mejorar.
"Estoy convencida que puedo hacer cosas más grandes dentro de un campo de tenis y este será mi objetivo en el Abierto", destacó Serena, mientras el resto del tenis femenino se resigna y espera a ver si surge la rival que pueda alterar sus planes de dominación.
Edición periodística: Gerardo González y Juan Fernando Lara . Fuente: agencias.