La tenista belga Justine Henin-Hardenne se aseguró terminar el año como número uno del mundo después de derrotar en cuartos de final a la estadounidense Jennifer Capriati por 6-2 y 6-1 en el Campeonato de la WTA, que se disputa en Los Angeles.
Al alcanzar las semifinales del torneo, Henin, de 21 años, adelantó a su compatriota Kim Clijsters y se convierte en la octava jugadora y la primera belga en terminar el año como número uno desde que se introdujo el ranking de la WTA en 1975.
“Es sencillamente extraordinario. La temporada ha sido genial”, dijo Henin-Hardenne, campeona de Roland Garros y el Abierto de Estados Unidos.
Aparentemente repuesta de sus problemas de salud, Henin se impuso el viernes a Capriati y se aseguró un puesto en las semifinales del torneo, cuya primera ronda se disputa en la modalidad de todos contra todos. La tenista belga tiene una foja de 2-0 en esa ronda y ha perdido solo un set. Está ubicada en el Grupo Negro del torneo, el último del año.
La noche del jueves, Henin fue sometida a una revisión de su presión sanguínea y del ritmo cardiaco, durante su victoria en tres sets sobre Anastasia Myskina. Ese duelo terminó poco antes de la medianoche, y Henin sufría jaqueca, fiebre y un dolor de garganta.
Henin pasó una semana en el sitio de honor del escalafón mundial en octubre, desplazando a su compatriota Kim Clijsters, quien recuperó la punta en la semana siguiente.
Clijsters venció el viernes a la francesa Amelie Mauresmo, por 3-6, 6-4 y 6-4, para mejorar a una foja de 3-0 en el Grupo Rojo y garantizar un sitio en las semifinales. Clijsters solo ha perdido un set en el torneo.
Las dos tenistas mejor ubicadas en los grupos Negro y Rojo avanzan a semifinales.
Al comienzo de la semana, Clijsters tenía una ligera ventaja de 135 puntos sobre Henin, quien terminará el año en la punta gracias a sus victorias en los abiertos de Francia y Estados Unidos.
“Es una sensación maravillosa, esta temporada hice todo casi a la perfección”, declaró Henin-Hardene. “Sabía antes del partido que si ganaba, quedaría clasificada para las semifinales y sería la número uno en el mundo. Esto me dio mucha decisión y llegué a la cancha muy concentrada”.