
San José (Redacción). El técnico uruguayo, Héctor Pichón Núñez, exentrenador de la Tricolor, dijo hoy al diario charrúa El País, que la selección de Uruguay debe jugar con cara de perro ante Costa Rica en el repechaje por el último boleto hacia el Mundial de Sudáfrica 2010.
En entrevista con Jorge Savia, Pichón indicó que “conoce a los ticos y que “no hay que saludarlos; allá, ni siquiera cambiarles las camisetas”.
Esta es la entrevista:
“Un día, antes de ir para allí (Costa Rica), hablando en esas peñas que tenemos cada tanto en Madrid con Alfredo Distéfano, le digo: ‘Oye, voy a ir a entrenar a Costa Rica’, y Alfredo, que no es hombre de regalar nada, me contestó: ‘¡Uh, esos tíos juegan fenomenal!’ Y tenía razón, es verdad: técnicamente, son buenos, tienen buenas individualidades”.
Héctor Núñez llegó a Montevideo para votar, pero de paso a batir un récord mundial, si acaso, porque vino a realizarse un chequeo de rutina, ¡en la Asociación Española, él, que hace 51 años que vive en España! tiene autoridad para hablar como lo hace.
Es que Pichón fue el último entrenador que sacó campeón a Uruguay en la Copa América del 95, tras la final ganada por penales al Brasil de Parreira y Zagallo –campeón mundial un año antes en Estados Unidos 94– en el Centenario y, aparte, que es lo que más cuenta en este caso, no conoce a fondo a esta selección de Costa Rica que va a jugar el Repechaje, pero sí su estilo futbolístico, su idiosincracia, adentro y afuera de la cancha, porque fue entrenador de los ticos, también en la última década del siglo pasado.
PSICOLÓGICO. “Son buenos, como me advirtió Distéfano; pero no están acostumbrados a competir al nivel que, por ejemplo, lo van a hacer ahora: cuando las papas queman, no sé si me entiendes. Por eso yo, sin aconsejar nada, porque respeto a (Óscar) Tabárez, uno sabe cómo trabaja, y seguramente el maestro lo hará incluso mejor que lo haría yo, porque es un hombre muy capacitado, creo que un trabajo psicológico, mental, con los chicos (los jugadores celestes), creo que será fundamental para poder sacar esto (el Repechaje) adelante”, dijo Núñez, antes de agregar que “además, el hecho de que el primer partido sea en Costa Rica nos favorece, porque con un buen resultado allá nos volveremos con la ilusión enorme de que definiremos todo en un escenario que ellos pueden sentir, extrañar, como será, seguramente, un Centenario desbordante”.
De su experiencia con el futbol costarricense, entonces, Pichón traslada una reflexión, sana, franca, pero tajante: “Ellos no están totalmente acostumbrados a este tipo de instancias. A ver, ¿cómo te diría? Mirá, ningún jugador de Uruguay debe sonreirse antes de entrar al campo; te digo más, ni ya entrando al campo”.
Ante el gesto sorprendido o extrañado del interlocutor, Núñez explica: “Ellos entienden el futbol de otra manera, lo entienden como un entretenimiento, como un juego todavía y, además, ¡no tienen encima la responsabilidad histórica que tiene Uruguay de sacar ese resultado! Repito, ¡ni una sonrisa con ellos al entrar a la cancha! ¡Nada! El futbol, en el aspecto espiritual, psicológico, también es pose. ¡Es pose, hombre! Por eso digo que hay que jugarles a cara de perro; y si es posible, ¡ni saludarlos! ¡Ni siquiera saludarlos!”
SONRISAS. Lejos de llegar a posesionarse, Pichón hasta parece que se retrae cuando dice: “Yo tengo amigos también allá, en Costa Rica, es una gente bárbara”; pero enseguida retoma su arenga e insiste: “Dadas las características del rival, hay que jugar como si fuera la última vez. ¡Y no sonreirse con ellos! Uruguay tiene que hacer un trabajo psicológico. Esta es una cuestión de personalidad. Recordando: ¿tú no le hubieras dado el premio al mejor jugador de la final de Maracaná a Obdulio Varela porque se puso la pelota abajo del brazo cuando fue a hablar con el árbitro? La personalidad del individuo ante 200.000 personas que había en las gradas, estuvo por encima de las 200.000 y también hasta del árbitro!”.
Fiel a su perfil dicharachero, Núñez tira un último centro al área del Repechaje: “Si me dijeras que (Costa Rica) juegan contra aquellos paraguayos que te chiflaban y gritaban en guaraní cuando te atacaban, te diría que les ganan los paraguayos. ¿Me entiendes? En el primer partido, ¡ni la camiseta hay que cambiarles! Quizá yo no debiera decir esto públicamente, o me haga aparecer desubicado; pero es la experiencia que yo he recogido y, como quiero ver a Uruguay en Sudáfrica, de eso hablo”.
Adentro
El jugador. Héctor Núñez nació el 8.5.36 en Montevideo y jugó de puntero en Nacional, donde salió campeón uruguayo en 1955, 56 y 57, y luego en el Valencia de España, con el que ganó 2 veces la Copa de Ferias, que hoy se llama Copa UEFA.
Afuera
El técnico
Pichón dirigió al Atlético de Madrid, Tenerife, Rayo Vallecano, Granada, Valladolid, Tecos (México), Las Palmas, Nacional (1989), Costa Rica, Valencia, Uruguay y el Al Nassr, de Arabia Saudí.
Anécdota
Un dolor...
“En el 89, con Nacional, ganamos el Torneo de Mar del Plata. Con 9, vencimos al Boca de Menotti. Al otro día, en el aeropuerto, El Flaco me dijo: “Siempre es un dolor de estómago jugar con los uruguayos”.