Buenos Aires. El prestigioso y experimentado periodista argentino Julio César Pasquato, Juvenal, histórico columnista del semanario El Gráfico, falleció ayer a la edad de 74 años víctima de diabetes, informaron a la prensa familiares y amigos.
Sus restos fueron sepultados en la tarde.
Ya durante el Mundial de Francia 98, su última gran cobertura, Juvenal debió sobrellevar los problemas que le producía su enfermedad.
Fue comparado con colegas como Dante Panzeri, Borocotó, Félix Daniel Frascara, Estanislao Villanueva, Villita, Osvaldo Ardizzone o El Veco Emilio Laferranderie.
Juvenal se convirtió en el referente obligado de los cronistas de futbol porque hizo escuela en el arte de desmenuzar técnicamente el juego, en medios escritos, radiales o de televisión.
Sus croquis, sus diagramas y sus flechas indicadoras para analizar en detalle los movimientos de cada equipo sobre una cancha, fueron su sello.
También profesó una forma directa de lenguaje para comparar estilos futbolísticos a través de los tiempos y analizar a fondo el movimiento de cada uno de los equipos.
De las páginas de la revista River (Plate) y del diario vesperino La Razón, pasó en 1963 a El Gráfico, en el que se desempeñó regularmente hasta hace dos meses, aún desde su domicilio cuando ya estaba enfermo.
De su inagotable archivo personal, como de su memoria remarcable, salieron igualmente elementos fílmicos que permitieron a las nuevas generaciones -como por ejemplo en la película "Fútbol Argentino"-, familiarizarse con las imágenes elementales de su tiempo de un fútbol que ya no existe.
Pesar en El Gráfico
El director periodístico de El Gráfico, Aldo Proietto, aseguró ayer por radio Mitre que se trata "de un doble dolor, porque no sólo se va un profesional excelente, que marcó un antes y un después en el periodismo deportivo argentino en medios escritos, sino un gran tipo" (persona).
Amplió que "en el periodismo deportivo en medios escritos no tengo dudas que existe una bisagra, que marca un antes y un después de Juvenal. Esa línea divisoria está marcada por sus columnas en el diario La Razón, en las que incursionaba con gran solvencia en la técnica, la táctica y la estrategia en el fútbol, algo revolucionario para esa época".
Proietto añadió que "lo que más se conocía de él era su capacidad para analizar el fútbol, con sus dibujos, sus diagramas para explicar cómo se paraba cada equipo en la cancha. Quizás se conocía menos que era un hombre extremadamente culto, que leía permanentemente y conocía a los clásicos, y que además amaba el tango".
Alabó que "era igualmente vehemente para defender a sus favoritos en el tango y también para criticar a otros, con ese estilo personal que nos divertía tanto".
Sobre los elogios de Juvenal al fútbol británico, Proietto recordó que "tenía especial admiración por todo lo inglés". Confesó que fue el primero en filmar "entrenamientos de equipos de fútbol ingleses, y eso por iniciativa propia, por gusto personal".
Daniel Galoto, uno de los redactores de El Gráfico, señaló por su lado a la agencia Noticias Argentinas que Juvenal "fue un maestro y un amigo de todos; por eso hoy todo el periodismo argentino e internacional lo llora y lo recuerda con sumo cariño".