Todos son valientes. No importa si terminan o no el primer trayecto de la ruta.
El ascenso hacia Bijagual se convierte en el primer gran peldaño, donde la máquina y el coraje se deben combinar para mantener viva la esperanza de trazar ellos mismos la ruta de los conquistadores.
Al frente, queriendo retar "el trepón", German Muñoz, José Adrián Bonilla, David Tinker Juárez, Édgar Zumbado y James Mortenson fueron algunos de los valientes que saltaron a devorar los primeros y sufridos 145 kilómetros del recorrido.
Metros más atrás, sin perder la sonrisa con la que emprendieron el arranque a las 5 a. m. en Punta Leona, 275 ciclistas de distintas partes del mundo comenzaban a marcar su paso personal en un duelo con el polvo, el sol y el cansancio.
Pronto, conforme el cuerpo iba cobrando la factura tras la subida, solo algunas figuras permanecieron adelante, en busca de llegar primeros a la meta en Ciudad Colón.
Ahí estaban el costarricense José Adrián Bonilla y el estadounidense Tinker Juárez, dos corredores que antes se han visto las caras fuera de nuestras fronteras y que ayer bregaron juntos en medio de ríos, montañas, barro y caminos escabrosos.
A la salida de Grifo Alto, Bonilla intentó apretar el paso para perder a Juárez, sin embargo un pinchonazo y el desgaste fueron haciendo mella en el corredor nacional.
Agallas
Era un duelo entre un joven pedalista de 23 años que ya ha hecho sonar su nombre fuera del país y un consagrado del mountain bike , quien a sus 40 años sigue dando muestras de lo que sabe hacer bien.
Ese era Tinker Juárez. De cabello largo y desordenado, con el rostro pintado de barro y apretando los dientes para no ceder en el paso hacia la meta.
Juntos, con la mirada fija en lo que hacía el otro, estos dos valientes marcaron el paso hacia la meta y fueron segundos los que los separaron en su pulso por adueñarse de los honores en el cierre.
Para Juárez, primer norteamericano en ganar al menos una etapa en la Ruta de los Conquistadores, el recorrido ratifica la fama de la carrera.
"No podía creer que fuera tan duro, cuando dicen que esta es una de las pruebas más duras del mundo en montaña, sin duda es verdad. Estoy muy feliz de haber ganado hoy. Aún si no gano la competencia, estoy satisfecho con el esfuerzo del día", sostuvo Juárez, mientras descansaba de las seis horas de pedaleo.
Agotados, con las huellas de lo duro del camino marcadas en cada rincón de su piel, uno a uno fueron llegando a la meta, con la mente puesta en que hoy saltarán de nuevo a la aventura.
Esta vez el terreno a conquistar comenzará en Los Yoses a las 6 a. m., e irá a las faldas del volcán Irazú, para luego culminar en Turrialba.