
Con la pólvora mojada, así se resume el empate 0-0 que anoche obtuvieron las selecciones de Panamá y Guatemala en el Estadio Nacional Rommel Fernández de la capital panameña, en el arranque de la hexagonal para el Mundial Alemania 2006.
Para los chapines, el punto que sacaron de Panamá les supo a gloria, puesto que sus delanteros Carlos Pescado Ruiz y Dwight Pezzarossi hicieron poco por darle trabajo al portero panameño Donaldo González.
Los defensas Martínez y Chen fueron más insistentes en sus proyecciones, aunque desafortunados en la resolución final, o porque se estrellaban con la muralla local de Baloy, Moreno y Torres, quienes no dudaron en hacer valer su condición de local y mejor corpulencia para frenarlos.
Panamá tampoco resolvió el partido en los botines de Roberto Brown, ni en los de José Luis Garcés, la esperanza de los anfitriones por su notoria velocidad y dominio aéreo del balón. Ni siquiera alcanzó con los esfuerzos del diminuto Julio Medina.
Guatemala sintió la presión de jugar como visitante y al final del partido la defensa chapina abrazó a su portero Ricardo Trigueño, quien sacó todo lo que le llovió de los botines y cabezazos panameños en los últimos diez minutos del partido.
Pero también el defensa chapín Denis Chen, al 55', tuvo la oportunidad de vulnerar la valla de González, cuando se coló hasta el área chica por el lado izquierdo, pero marró su puntapié final al lanzar el balón fuera del campo.
El partido se interruumpió 12 minutos en el primer tiempo, cuando se apagó una torre de luces del estadio, lo que hizo perder el ritmo de juego a ambos equipos.
Los dos equipos abusaron del juego brusco, con cierta complicidad del árbitro jamaicano Peter Prendergast, quien tuvo desaciertos a la hora de aplicar el reglamento, lo que perjudicó a ambos equipos.
"Estoy contento. Con este empate hemos sumado un punto. Es un buen negocio porque ahora vamos a buscar los tres puntos en Guatemala", dijo luego el seleccionador chapín, el hondureño Ramón Maradiaga.
Hexagonal
final