Quetzaltenango (Guatemala). Aunque debió ganar cómodamente, Guatemala venció apenas, 2 a 0, a Barbados en un partido disputado ayer en la fría ciudad de Quetzaltenango, y asumió por el momento el liderato del Grupo 3 de las eliminatorias de la Concacaf, rumbo al Mundial del 2002.
La victoria fue celebrada con una verdadera fiesta en Quetzaltenango, la segunda ciudad en importancia en el país, 206 kilómetros al oeste de la capital chapina.
La nueva estrella del equipo, Carlos Humberto El Pescado Ruiz, de 20 años, abrió el marcador al minuto 2, y el hábil Fredy García consiguió el 2 a 0 a ocho minutos del final, de acuerdo a la hoja oficial del árbitro canadiense Mike Seifert, ya que el tanto decisivo fue dado inicialmente a Erick Miranda.
Con el triunfo, Guatemala acumuló cuatro puntos, relegando a Barbados de la punta del Grupo 3, al quedar con tres unidades. Estados Unidos marcha tercero con un punto, y hoy se enfrentará con el colero Costa Rica, que tiene cero.
Guatemala se lució al dominar al rival, pero falló reiteradamente frente al marco rival resguardado por Horace Stoute, perdiendo la oportunidad de lograr el holgado triunfo que pedían los 6.000 fanáticos en el estadio Mario Camposeco de Quetzaltenango.
Tras el gol tempranero, Barbados tomó el control del juego, pero su ofensiva chocó con la sólida defensa guatemalteca y hacia los 30 minutos los chapines recuperaron la iniciativa.
Además de la fría ofensiva guatemalteca, en el partido destacó la fortaleza física de los barbadenses, y su juego brusco, así como el consentimiento del árbitro canadiense Mike Seifert, que se quedó cortó al mostrar solo dos tarjetas amarillas a la visita.
Pobre arbitraje
El exceso de una muy pobre actuación del colegiado fue perdonar al capitán visitante Gregory Goodridge, quien sin balón propinó tremendo patadón al chapín Jorge Rodas, enviándolo en camilla fuera del campo.
Guatemala centró su juego en la buena recuperación de Rodas y Fabricio Benítez, mientras García intentó armar la ofensiva con Everaldo Valencia por la izquierda, mientras en el ataque, Ruiz, la nueva figura guatemalteca, buscaba consolidarse como goleador.
Además de Ruiz y García, destacó por Guatemala el zaguero Gustavo Cabrera (20 años), desplegando energía para cortar por bajo y superando por alto a los atacantes caribeños, pese a la mayor estatura de éstos.
Por lo demás, el cuadro que había sorprendido al vencer a Costa Rica, 2 a 1, en el arranque de las eliminatorias, el pasado domingo, mostró aislados destellos de habilidad individual y algún interés por armar jugadas en bloque.
La principal virtud de Barbados, el juego aéreo, fue anulado por el rival, que tampoco cayó en la trampa de atacar por esa vía.
Los chapines también aprovecharon la presión sufrida por los barbadenses, acostumbrados al calor del Caribe, debido a la altitud de Quetzaltenango (2.380 metros de altura sobre el nivel del mar), al extremo que al menos tres jugadores visitantes, fueron auxiliados con oxígeno y salieron en camilla al finalizar la contienda.
Guatemala ya había explotado la condición climática el domingo anterior, cuando empató 1 a 1 con Estados Unidos, en la calurosa ciudad de Mazatenango, 160 km al sur de la capital.
Los chapines tienen su próximo compromiso el próximo 15 de agosto, cuando deben visitar a Costa Rica.
Sin embargo, si desean clasificar por primera vez a una final mundialista, algo en lo que han fallado desde 1958, el técnico uruguayo Julio César Pocho Cortés, debe corregir la principal debilidad de sus pupilos: su ineficacia para definir.