Alajuela. El voto de confianza al salir en la alineación titular le rondó la cabeza por 59 minutos, cuando desahogó su ansiedad al ver coronado su esfuerzo en la red.
Whayne Wilson, el delantero herediano, padeció ayer la impotencia de encontrarse de cara con el gol y no poder concretarlo. Múltiples ocasiones se esfumaron sobre el marco Carmelita o simplemente huyeron insolentes por la línea de fondo.
"Las oportunidades hay que aprovecharlas para bien del equipo, fallé muchas veces, es cierto, pero lo seguí intentanto hasta que finalmente apareció. Queríamos darle a la afición un buen resultado, porque la semana pasada nos apoyaron mucho y el marcador no fue lo que hubiéramos deseado", comentó el anotador rojiamarillo.
Sobre su entendimiento en la línea de ataque con su compañero Johan Wilson, el atacante destacó que tanto él como el uruguayo necesitan adaptarse mejor a la forma de juego y que con el tiempo encontrarán la manera de llegar al área enemiga con mayor soltura y efectividad.
"Creo que las ansias por querer hacer goles nos afectan a todos. El cambio de Johan fue circunstancial, creo que ambos nos falta trabajo para mejorar los cierres y no perder tanta oportunidad al frente", agregó.
Wilson, de 22 años, consiguió ayer su primer gol del campeonato, por el cual tuvo que sufrir durante la mayor parte del partido, hasta romper el embrujo y poner su sello en la cabaña del portero Róger Mora.
"He trabajado muy fuerte esta semana porque quiero demostrar por qué estoy aquí. Realmente he sufrido mucho y las oportunidades que he desaprovechado pesan, por eso me seguiré esforzando al máximo", sentenció el anotador del solitario gol.