
Atenas. Con una patada fulminante, el surcoreano Moon Dae sung noqueó al griego Alexandros Nikolaidis para adjudicarse ayer la presea de oro en la división de los pesos pesados en el taekwondo olímpico.
Moon ganaba 1-0 en el combate de la división sobre los 80 kilos cuando conectó la patada que impactó la cabeza del griego, le sacó el casco y lo dejó inerte en la lona por varios segundos.
Nikolaidis se quedó con la medalla de plata, mientras que el francés Pascal Gentil obtuvo el bronce al vencer 6-2 al jordano Ibrahim Kamal.
En la final de los 67, la china Chen Zhong revalidó su corona al derrotar en la final 12-5 a la francesa Myriam Baverel.
La jornada resultó feliz también para la venezolana Adriana Carmona, quien se apoderó de la presea de bronce, luego que superó a la joven brasileña Natalia Silva por 7-4.
La de Carmona, de 32 años, fue la primera medalla de cualquier metal que obtiene una mujer venezolana en Juegos Olímpicos.
Moon, por su parte, dijo que la patada con la que acabó su combate le salió sin querer.
“Mi pierna izquieda no es muy fuerte. Estaba más defendiéndome y se me acercó con la pierna derecha y lo pateé con la izquierda, sin que me diera cuenta que lo había noqueado”, contó alegre el coreano.
Moon se perdió los juegos de Sidney tras sufrir una lesión en un entrenamiento y dijo que estuvo deprimido un buen tiempo.
“Con esta victoria me puedo olvidar de todo eso”, dijo.
Historia venezolana
Carmona fue animada por miembros de la delegación de su país que fueron llegando al coliseo a medida que se encaminaba a la obtención de la medalla. En las tribunas se vieron algunas banderas de su país.
La barra de Brasil fue más grande y ruidosa que la de Venezuela pero Carmona la silenció a medida que acumulaba puntos.
“Este bronce tiene un valor infinito y con esta alegría cierro mi carrera”, declaró Carmona.
La venezolana había ganado un bronce en 1992 en Barcelona, cuando el taekwondo fue deporte de exhibición, pero se fue con las manos vacías en los juegos siguientes en Atlanta y Sidney.
“La medalla que gané en España me emocionó mucho, pero esta más, mucho más”, dijo en medio del llanto luego de que envuelta en una bandera de Venezuela se abrazó con su entrenador Arlindo Gouveia.
El presidente venezolano, Hugo Chávez, felicitó a la taekwondista por alcanzar la medalla, la segunda de ese país suramericano en los Juegos Atenas 2004.
“Compartimos ese esfuerzo tuyo y de toda Venezuela (...), es un premio a la constancia”, aseguró el gobernante en su tradicional programa de radio y televisión Aló, Presidente , durante el cual conversó telefónicamente con la atleta.