La Habana, 6 sep (EFE).- Un gran silencio rodea hoy la posible llegada del ex futbolista argentino Diego Armando Maradona a la isla para continuar el tratamiento contra su adicción a las drogas.
El "Pibe" abandonó hoy la clínica psiquiátrica situada en las afueras de Buenos Aires, en la que estaba ingresado desde mayo pasado, tras ser autorizado por la justicia de su país a viajar a Cuba.
Hasta el momento las autoridades sanitarias cubanas no han dado la más mínima información sobre el arribo a la capital de la isla de Maradona, de 43 años, que podría producirse en los próximos días.
Esta situación ha creado una gran incertidumbre entre los informadores de medios de prensa internacionales que se mantienen al tanto de la posible llegada del ex jugador del Boca Juniors.
Alfredo Cahe, médico personal del ex futbolista, dijo hoy que éste viajará a Cuba "dentro de las próximas 72 horas".
El astro argentino podría ser internado en el Centro de Salud Mental (Censam), dependiente del Ministerio del Interior, situado en la barriada de Jaimanitas, a unos 15 kilómetros al oeste de La Habana.
Esa entidad médica ofrece tratamiento contra la adicción a las drogas bajo el régimen de "comunidad terapéutica cerrada", el cual sólo le permitirá recibir visitas planificadas, según establece el reglamento del centro.
"No podemos bajo ningún concepto ofrecer informaciones relacionadas con nuestra institución médica", dijo escuetamente hoy a Efe una empleada del citado hospital.
Maradona llegó a Cuba el 18 de enero de 2000, procedente de Montevideo, Uruguay, donde días antes había sufrido un cuadro de hipertensión y arritmia provocado por el consumo excesivo de cocaína.
Con muchos kilos de más y visiblemente enfermo, Maradona fue internado en el exclusivo Centro Internacional de Salud "La Pradera", en las afueras de la ciudad.
El "Pibe", gran amigo y admirador del presidente cubano, Fidel Castro, se instaló en una de las casas de la institución médica habanera, que trató de mantenerlo alejado del bullicio y el acoso de la prensa, aunque le permitió un régimen ambulatorio con frecuentes salidas.
En marzo de este año, el ex capitán de la selección "albiceleste" salió de la isla con destino hacia Bolivia, desde donde viajó a la capital argentina, tras lo cual volvió a agravarse su salud. EFE
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