
El Cairo (AFP). El técnico de la selección juvenil de Costa Rica, Ronald González, que afrontará mañana en El Cairo el partido por el tercer puesto del Mundial Sub-20 contra Hungría, mostró hoy su tristeza por lo acontecido a la Mayor, que tendrá que jugar la repesca del Mundial 2010.
Con un gol en el descuento, Estados Unidos empató 2-2 ante Costa Rica, el miércoles en Washington, el jueves en El Cairo, y la relegó al cuarto lugar de las eliminatorias de la Concacaf al Mundial de Sudáfrica-2010, sinónimo de repechaje contra Uruguay, quinto de Suramérica.
“Estoy muy triste y dolido, fue la primera noticia que me dio el día. Pero no todo está perdido. Hay esperanza. Si se tiene que hacer algo grande es el momento para hacerlo. Ese fue nuestro lema en este Mundial Sub-20”, afirmó el técnico.
Pero después de que Costa Rica no se clasificara directamente al Mundial 2010, González no quiere meter presión a sus jugadores para que den una alegría al país tras la decepción de la Sele absoluta.
“No quisiera abonar mas responsabilidad a mis jugadores de la que tienen. Tenemos nuestros problemas a resolver. Estamos tristes por lo que ha ocurrido con la mayor, pero no les puedo encajar más responsbalidad”, afirmó.
“Sería una alegría linda para nuestro pueblo que ganáramos el bronce en el Mundial Sub-20, pero yo les voy a pedir que hagan lo que puedan y que eso alcance para dar una alegría a Costa Rica”, añadió el entrenador, quien agregó que su equipo “está perfecto” y con esperanza de colgarse el bronce.
“Estamos en la recta final de esta linda aventura que empezamos el 12 de setiembre, cuando salimos desde Costa Rica, y la queremos terminar bien. Hay momentos lindos que hemos pasado, pero esto no ha terminado para nosotros”, afirmó González.
“Nos falta un último juego ante Hungría que también es merecedor de estar aquí. Esperamos terminar de una forma bonita y colgarnos la medalla que todos queremos”, añadió.
El técnico señaló que tras la semifinal perdida el martes contra Brasil (1-0), sus jugadores se han recuperado y podrá contar con todos, incluidos los dos laterales, Christian Gamboa y Bryan Oviedo, que no jugaron el último partido al estar suspendidos.
“Nos sentimos muy bien. El equipo está perfecto, mentalmente y anímicamente estamos enteros, deseosos de que llegue el partido. Mentalmente estamos recuperados, y ese ha sido el punto fuerte de este equipo, como demostró el hecho de que nos recuperamos tras el 5-0 contra Brasil en el debut y alcanzamos las semifinales”, dijo.