Los goles traen alegrías, preguntas y marcas. A Rónald Gómez le bastaron siete para que su nombre se ganara portadas y aplausos en la liga griega, a la que llegó como un absoluto desconocido y en la que hoy disfruta de un prometedor comienzo de temporada.
Superadas las primeras piedras del idioma, el que apenas digiere en su nivel más básico, Gómez se dispone a vivir un año intenso con el OFI Creta y ojalá -dice- lleno de anotaciones, que ayudan a quebrar las más rígidas barreras, incluidas las del lenguaje.
Los siete goles que hoy día lo acreditan como el atacante más efectivo de las cinco fechas disputadas en el campeonato de Grecia, le han abierto puertas para que sus compañeros colaboren con él y lo saquen de los apuros en que a veces ha incurrido por su desconocimiento del griego.
Pedro Marinakis, el único compañero que habla español, ha sido un salvador para el futbolista, porque le traducía lo que le decían el entrenador y los otros jugadores y le daba una mano en los instantes de angustia que le creaban las barreras comunicativas.
En una cultura distinta a la tica, en la isla de Creta, que está a 35 minutos en avión de Atenas y en un mundo que hasta hace dos meses le era totalmente ajeno, Gómez ha sorprendido a los propios aficionados del OFI, que nunca imaginaron que él pudiera ganarse las simpatías con la velocidad con que lo ha hecho.
Con el respaldo de sus colegas y una fe inquebrantable en que su primera campaña en tierras griegas debía de ser muy buena, Gómez se ha dedicado a anotar y con ello ha conquistado el respeto de los aficionados, algunos de los cuales se atreven, desde ya, a preguntarle si en diciembre cambiará de equipo.
"La gente en la calle me pregunta si en diciembre voy a jugar con el Olympiakos, que es el equipo más importante de Grecia. O que si me cambiaré al Panathinaikos, al AEK o al PAOK, que son los otros grandes de acá.
"Me tomo todos esos elogios como lo que son: un cumplido. Vine a Creta a tratar de hacer un muy buen campeonato y ha ello tengo que dedicarme, sin dejarme perturbar por todo ese tipo de cosas.
"Desde luego que los elogios me motivan, pero los recibo, los analizo y sigo concentrado en lo mío, que es trabajar con intensidad y seriedad", dijo ayer Gómez desde su apartamento en Creta.
El tico logró dos anotaciones el domingo anterior frente al Panionios, y ambas conquistas le permiten liderar la tabla de goleo, en la que supera a Konstantinou del Iraklis (con seis), a Ciric del AEK de Atenas y Karpialis del Olympiakos, con cinco. (Véase recuadro).
El aporte de Gómez ha sido determinante para que el OFI ocupe el quinto puesto, con diez puntos, la misma cantidad que posee el AEK que está en el cuarto lugar, en un certamen que es liderado por el club Olympiakos, con 15 unidades.
El desafío
Los goles son capaces de quebrar las barreras más inimaginables. Y es lo que le sucede actualmente a Gómez, a quien la prensa griega ya no ignora. El tico, quien vivió sus primeros años en Pilas de Canjel, un pueblecito de Guanacaste, es ahora la referencia del OFI, un equipo que aspira en la presente temporada a ganarse una plaza para las competiciones europeas.
"Cuando llegué al equipo me dieron la camisa número nueve. Y eso significa que me veían como el goleador. En principio, me sentía realmente presionado, pues ni siquiera acostumbro a usar el nueve, sino el siete. Por eso en los entrenamientos, cuando contaba con alguna opción de gol y la fallaba, mis compañeros me decían: `Gómez, gol. Gómez, go'. Ello lo interpreté como un gran compromiso. Por dicha he comenzado bien.
"Tengo que ser sincero y decir que será muy difícil ser el goleador del campeonato, porque los jugadores de los equipos grandes disfrutan de mejores oportunidades y de mayores opciones, pero estoy dispuesto a realizar una destacada labor".
Gómez, quien habla con mesura y serenidad sobre el buen hoy que vive, es consciente de que en adelante aparecerá una nueva sombra en escena: la vigilancia reiterada.
Ya él, por la magia que en cualquier parte del orbe arrastran los goles, es marcado con severidad por las defensas adversarias. El hijo de doña Francisca Gómez tiene claro, entonces, que los juegos que vendrán serán aún más complicados, por lo que el desafío de alcanzar la red plantea más espinas que en el ayer cercano.
"Sé que me marcarán con más rigurosidad, pero estoy confiado en que con aplicación y entrega podré superar las barreras.
"¿Qué si el equipo juega para mí? No, aquí todos nos debemos al club y yo solo tengo la facilidad de ser el jugador más adelantado en el esquema del OFI Creta".
El silencio con que arribó es ahora estrategia superada, porque los goles lo delataron con las zagas rivales, que ya no lo mirarán con la indiferencia de los primeros encuentros.